martes, 9 de abril de 2013

La Hidra me come con su amor doble






Ir de noche y expira
como una planta iracunda
la Hidra me jura con sus ojos que ella la luz genera
despierta fresca como una planta y se olvida de la noche
me encanta como me engaña
la Hidra no tiene lluvia ni nostalgia
ni sacrificio ni extravagancia
le regresa el recuerdo a la mitad del cuerpo-mente
como una señal del tráfico de la sangre
le llega el recuerdo como un agujero-dolor
y toma al mundo prolongado entre nube y nube
siente intenso dolor en su mundo silencioso
se horroriza multitud como una buena colección de recuerdos
come monstruos a pares-miles con sus propias palabras
en cada una de sus cabezas sufre insomnio de murciélago
se golpea los cráneos contra las algas
como remedio para los recuerdos
tiene cuellos como alas frías
devastación e indignada
se lee el pasado de los hombres
"devoración" inmediata
traicionando las supersticiones
es plomo de agua y grasa
Hidra santa
piernas de la distancia
reducidas continuo baile
hospitalidad devoradora de mitos
en el cuerpo de los recuerdos se ha reducido el alma
su horizonte sin luz del momento
se abre sobre las mareas invernales
en sus ojos improvisa las sombras
en cada ojo media telaraña
esperando la presa del recuerdo
Hidra me come con su amor doble
tiempo
ficción mortal
finge no gustarle el universo único humano
te confunde con sus cabezas los sueños
con sus ojos tranquilos afilados
escondida en la cabeza-Hidra
usted cree que duerme
pero gime intensa
(sus círculos de luz donde yo estoy retirado casi indiferente)
como una premeditación de bocas abiertas

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