jueves, 17 de agosto de 2017

Y al final de cada árbol

Y al final de cada árbol se escribe un libro, de amor o de ignorancia. Eran sus sombras repeticiones, sus hojas lo ya dicho, reglones torturados por el saber. Se quedaban invisibles con el tiempo, en la biblioteca digital borrada.

miércoles, 16 de agosto de 2017

Y al final de las tijeras del tiempo, se hicieron alas negras

El adiós sopla en la manos. Y te olvido. Y me olvidas. Y nos duele apartados. Estábamos allí donde no había nadie. Tal vez un reloj se quedó mudo. Tal vez nos hicimos invisibles. Y al final de las tijeras del tiempo, se hicieron alas negras.

martes, 15 de agosto de 2017

Está la marea de tus pechos en el crepúsculo de mi seca boca

Te crecen las flores en los muslos. Te crece la sombra de mis huesos. Y yo, por naturaleza disperso, te crezco como semillas en la nada. Soy mi fantasma a mitad perdido, lengua del mundo sin cabeza de la lluvia. Está loca la calle de tanto silencio. Silencio de nidos vacíos sin vuelo. Están los árboles apartados, en su verde callar veraniego. Está la marea de tus pechos en el crepúsculo de mi seca boca.

lunes, 14 de agosto de 2017

Al olvido, la duda

Al olvido, la duda. A la distancia, la muerte. Los pies en la cabeza, la esperanza. Te invoco como un hueco en la pared de ma chambre. Desnuda desconfianza del que desconoce. Son los flecos de tus muslos los que me llaman. Es el agua dispersa de tu cuerpo. Desnuda y ajena, como una sombra balanceante.

domingo, 13 de agosto de 2017

Despierto frente al olvido

Profunda es la noche. Profunda como un rayo que nunca llega. Tuvimos el alma y el corazón a la deriva, poseídos por la terrible claridad de la vida. A pesar de eso, permaneces, despierto frente al olvido, quemado en la quema, muerto y latente. Te invoco como una esperanza hueca, como un dejarnos ir con la corriente; y si nace una flor, tiene una vida leve.

viernes, 11 de agosto de 2017

Mientras germine el universo

Mientras germine el universo y tu existas, corre la vida como el agua que se vierte. Te saludo amor, con todos tus abismos. Son los cantos de la tierra cuando permaneces, claridad del mundo y mi pereza. Ya he olvidado el dolor y todo lo que hierve, la sangre, la saliva, el corazón y el semen. Poseído en ti, paralizado en ti, en definitiva, vivo.

jueves, 10 de agosto de 2017

Mientras el corazón germina en la ausencia

Mientras, todo será destruido, sin refugio, sin ojos que contemplen lo que ha sido. Si no existieras. Si universo no hubiera, ni nada de lo que hiciste. Mientras el corazón germina en la ausencia de la muerte. Mientras los ojos ya no contemplan. Ni el refugio del Mal queda ocultado. Ni las maravillas enceguecen. No hubo allí ya conciencia, ni lengua húmeda de carne. No hubo allí cosas sino abismo, ruptura y muerte.

martes, 8 de agosto de 2017

Maravilla de la nada que se hace a voces

Estoy perplejo sin el auxilio de tu palabra; así, con los poros abiertos a la duda, con un estremecer oculto que me inunda de tristeza. En esta larga paciencia, en estos segmentos del irte, las cosas no tienen nombre ni cosecha. Mientras, en este refugio del mal, destruido, arrasado, maravilla de la nada que se hace a voces.

lunes, 7 de agosto de 2017

Se redacta el instante que no será

Ahora esta soledad es completa. Esa sala oscura, ese sin olor, ese sitio sin eco. No digas que tienes pena; ¡ya ves, sin labios! Nos atrapa, con su silencio, el mundo. Nos deja perplejos y la carne tiembla. Se redacta el instante que no será. Y solos, como un escuálido resumen, nos ocultamos el rostro desesperado.

domingo, 6 de agosto de 2017

Escondidos en las sombras de la cama

Un gemido, el escondite de tus orgasmos. La frontera de cuerpos que nos unen. Huidas de amor hacia la carne. Y las manos, las manos alocadas entre pausa y pausa. Escondidos en las sombras de la cama llevabas tu rostro y mi rostro como mensajeros, memorias del temblor y del tiempo.

sábado, 5 de agosto de 2017

Se cerraron las agujas sobre la nuca de tu cabello

Tu encendida boca extrema y tus labios de manzano. El sabor de dormir y la noche. Es sorprendente tu mirada migratoria. Se detuvieron los olores y tu piel se hizo poros. Se cerraron las agujas sobre la nuca de tu cabello; y mis ojos presos. La mirada de tus pasos. El azul del cielo. Las cosas extras de tu vientre. De repente el vuelo. Un gemido vulnerado en el escondite de tu orgasmo.

viernes, 4 de agosto de 2017

Solo veo en tus ojos ese desconocido misterio

Solo veo en tus ojos ese desconocido misterio. Tus tramas, tus cruces, la belleza de cristal sin sombras. Hubo corrientes que tiraban de nuestro mundo, burlas de la vida, ocasos. Fui paciente con tus labios, ojo de duración infinita, ave sin nido y tristeza. A veces dices te amo como una sorpresa; te quiero, pero no te encontrabas. Encendías mi boca y luego sombras. Creabas la espera de los cómplices, y luego ausencia. Fuiste sombra de mis manos, marcas de los frutos de tus aves migratorias. Y al otro extremo, el mirar de las mariposas.

jueves, 3 de agosto de 2017

Anulada peregrina primavera

Arrastrabas mi esperanza con pesadas cadenas sobre la plaza pública.  Fuiste la bala encendida dentro de la carne. Quererte duele. Duele  como un morir roto, como una apuesta solitaria a la vida. Si tengo que morir que sea en tus fragmentos. Te los fui robando a cada dosis de amor, previendo este momento. Tengo fragmentos de tu pecho, fragmentos de tu rostro, de tu sexo, y restos de tu ávido corazón. Tengo la flor desnuda de la mandrágora, tus ojos abiertos, tu lengua y tu boca, y algo de suspiros. Dices por ahí que fuiste invisible, anulada peregrina primavera; y olvidas que fuiste todas mis noches, cabalgata de nuestros cuerpos abiertos. Fuiste mirada del amor abatido, jauría de los lazos del misterio. Destrozaron tu perros todos mis ojos, mis manos en los huesos, mi corazón hecho hierba.

miércoles, 2 de agosto de 2017

Se enciende la carne en un morir roto

Se mueven los ojos como recuerdos, pesadillas, temblor del seremos. Hoja seca sube por el árbol; tú, luz. Se me van las dudas sobre ti. Juegan, mientras, las imágenes con las fotos. Recuerdos quemados e inquietos. Juramentos olvidados. Más allá de la tristeza, más allá... plagas infinitas, impúdicas. Se enciende la carne en un morir roto.

martes, 1 de agosto de 2017

Secretos de besos que no se hacen


Y en aquel tiempo encendía todos los relojes. Encendía las velas de mis manos en los sitios donde estuviste. Recuerdo nuestro derroche. Recuerdo que te has ido. Y ahora, libres en la distancia, todo se hace secreto. Secretos de corazones dormidos. Secretos de ojos hundidos. Secretos de besos que no se hacen.

lunes, 31 de julio de 2017

Los acaso que nunca tuvimos

Eres el lecho de todas las revueltas, las llamadas inacabadas, los acaso que nunca tuvimos. Insolente tú. Insolente yo. Fuimos cosechas nunca recogidas, anuncios de vida, y otras temeridades. Fuimos ese eclipse que nunca llega, ni anuncia el fin de las tinieblas. Estirábamos las noches negras como el que huye, viviendo en aquel tiempo del no me olvides.

domingo, 30 de julio de 2017

Es el verano de la noche


Se nos abren las manos como olas. Se abre la noche bajo los nombres de tu cuerpo. Tomo tu mano para deshilar mi deseo. Tu mirada, tu perfume, tu ribera. Se nos mueven las manos y la boca. Alguna hora se atrasa. Es el verano de la noche, mitad silencios, mitad susurros, mitad carne. Alrededor, la insolente envidia de los objetos.

viernes, 28 de julio de 2017

Y la tierra, líquida de sus sueños

Y la tierra, líquida de sus sueños, florece en los cuerpos como plantas instantáneas. Somos instantáneas de inequívocos pasos. No se hacen noches espesas. Evocan los ojos. Se abren las manos sobre sus dedos. Señalan el avenir por donde viene el tiempo. Y en estas, demasiado nuevos y prematuros, reímos como bebés ante lo desconocido.

jueves, 27 de julio de 2017

Es la guía ciega del día


Y la noche nos empuja hacia un fantasma infinito, hacia un rojo palpitante, y empuja y empuja con todo el torrente de sus palabras. Es la tierra de los sueños. Es la guía ciega del día, la flor de la nueva mañana. Es tinieblas de calles y mentiras, de cuerpos extraños que se meten en el cuerpo con derecho a sexo y a muerte. Son tormentas de increíbles delirios, locos, cuerdos, fantásticos.

miércoles, 26 de julio de 2017

Todo andar es pura metáfora

Sin detenerse el camino mientras la senda hace metáfora. Mientras andamos, aún no se concluye, y todo andar es pura metáfora. Buscabas, repentina, la raíz de los sueños. Es la noche el loto dormido, muerte floreciente de aquello que no ha sido; recuerdo del no, por el cuál se va la vida. Flotas sin consistencia como un pájaro impermeable. No hay para ti, ni corriente de la vida ni la de la muerte.

domingo, 23 de julio de 2017

A la manera del silencio

A los pasos, hechos... a la manera del silencio. A la lluvia, fuego... al campo verde. Cuando la madrugada se deshoja. Cuando los árboles se apagan y piensan. Cuando el aire de la noche les hace réplica, flotas inquieta y caliente... y repentina.

sábado, 22 de julio de 2017

Viene la lluvia a la manera del silencio

De aquellos que no olvidaron, la última llegada. Se pueden esperar todos los caminos a través de la espera. Se hacen bocas de aire y piernas. Se miran la piel como florece y sus orillas; brotan y tiemblan como semillas verdes. Viene la lluvia a la manera del silencio. Con sus invisibles manos echan raíces, se encarnan como dedos crecientes, llamas de la viva tierra.

jueves, 20 de julio de 2017

Allende del gusto de tu boca

Allende del gusto de tu boca. Allende de todas las fuentes. En el silencio de las raíces. En el odio a la muerte. Y si te vas, algún día, te vas, que me quede todo el silencio, ningún nombre, ni esperanzas. Me recobraré de todos aquellos olvidos. Me reescribiré en ti, necesito. Pondré a sembrar todas mis faltas. Y en mi cuerpo, quedará tu cuerpo a la intemperie.

miércoles, 19 de julio de 2017

Andábamos de mejilla a mejilla

Entre los dedos se nos escapa el mundo. Había entre la luz bordes. Crece el agua y la materia, la lengua interior del tiempo. Andábamos de mejilla a mejilla, en el regusto de nuestra boca. Y allí, se me olvidaron todos los nombres.

martes, 18 de julio de 2017

Y queda mojado el silencio

Y tiene tu nombre una duda. Y no sabe de sorpresas. Tiene clavadas en la piel rebeliones; se retuercen como clavos entre los dedos. Cerca de ti el origen de las sombras. Y queda mojado el silencio.

lunes, 17 de julio de 2017

Como, por ejemplo, el silencio

Como, por ejemplo, el silencio. En el mundo el fruto y la semilla. Y esto aún no está abierto a los sentidos, a las sombras y a los gestos. Éramos un lugar quebrado en la noche, troceado de existencia y múltiple, como si la vida tuviera rastros.

sábado, 15 de julio de 2017

Los silencios inestables

Y tuvimos esos sitios de la noche. Me sorprendes y confieso como una tormenta. Las duras estaciones. Los silencios inestables. Vino mi mirada de vacío triste y miedo y ceguera. Vino la trampa del dolor, su fruto y su silencio.

viernes, 14 de julio de 2017

Me dueles, y alguna tristeza

Estábamos en el fruto de tu ausencia, en el tiempo dibujados, vulnerables fragmentos. Caía el agua sobre la madera, como invierno que se prepara. Crecían los me dueles, las cosas de la vida, y alguna tristeza. La fiebre, con su mirada blanca,  tomaba lugar del parque de los almendros, silenciosos y ligeros como pétalos.

jueves, 13 de julio de 2017

Todas las puertas se tambalean dementes de tu ausencia

Todas las puertas se tambalean dementes de tu ausencia; amantes marchitos de los gritos que no aman. Y el dolor, el dolor viene a las palmas de las manos como cuchillas bien afiladas. Son ya todas las puertas muros invulnerables. Los fragmentos de la vida caen como copos de hielo amenazantes al clavarse en los tejados. Se oyen sus picos golpear como pájaros locos. Tiemblan los muebles de miedo ante el ataque. Y la cama se encoje enrollándose sobre la almohada.

miércoles, 12 de julio de 2017

Desde el fuego te imaginaba

Desde el fuego te imaginaba, y. Todo aquello me pareció sublime. Era una tarde y no estabas, y nadie. Me pesaba el rostro y el dolor, la falta y el coraje. Se rendían los párpados bajo el insomnio, y la noche indefinida. Dos metros de ruido infernales. Un carro de horas. Llamadas intermitentes de teléfono, y. La demencia me daba la espalda, no me escuchaba, me aborrecía. Y, gritos.

sábado, 8 de julio de 2017

Le hablabas al silencio

Le hablabas al silencio como la tormenta al aire, con esa tranquilidad del agua. Y antes, estuvimos en la ventana de las estaciones duras, en los silencios sueltos, en la ausencia del reposo. Tomaba sombra y cediendo, el mar se hizo insoportable. Ahora, éramos arena prisionera, duda, granos.

jueves, 6 de julio de 2017

Silencios sueltos

Hay tristeza llamada fiebre; fiebre de invierno y surgimiento de la mirada; mirada que crece en el silencio, y duele; manos desgarradas de sus brazos, y abrazos ligeros. Hay temblor de ojos obstinados en vivir en el sueño, y en la desesperanza; ya no quieren desafiar tus ojos, ni ver, ni cerrar, ni sorprenderse. Hay cuerpo de la espera, sin prisa, allí donde hubo tormenta; silencios sueltos.

miércoles, 5 de julio de 2017

Como aquella vez que eras todo ruido en tu calma

Como aquella vez que eras todo ruido en tu calma. Ya sabías que los gritos no aman. Todo estaba al lado. Eras fruto de mi ausencia. Gaviota sin alas. Dibujábamos en aquel desorden, sordos fragmentos de hielo. Había tristeza sobre el invierno, y nuestras miradas blancas. 

martes, 4 de julio de 2017

Era tarde y describí tu rostro

Era tarde y describí tu rostro. Estabas en ese momento de la hora sangrante. Era tarde y no hubo nadie. Pesa tu rostro sobre el espejo y dolor en las ventanas. Fuiste ruido de lengua indefinida. Puertas cortas sin llamadas. Ejemplos de huidas locas. Se acumulaban las horas sin usar, cerradas e infinitas. Eran rígidas en su cuerpo de infierno. Del otro lado, dolor.