lunes, 31 de enero de 2011

Prometo, yo también, que después de tu amor no viene nada

Aunque sé que esta promesa ha sido mil veces incumplida, prometo, yo también, que después de tu amor no viene nada; que ya pueden correr el mar y el viento y las nubes acompañarlos, y perseguirlos el sol y las estrellas más lejanas, y cambiar la tierra varias veces de aspecto; ya pueden secarse los pozos, volver a brotar los manantiales escondidos, ya pueden crecer los árboles longevos en su tiempo infinito, que yo prometo que después de ti no viene nada.

Mis libros dicen que te pareces al fruto del ciprés

Algunos de mis libros dicen que te pareces sólo en la forma al fruto del ciprés; pero tú atraes la sangre roja a tu vientre seco.

Te entrego mis últimos besos antes de la partida

Te entrego mis últimos besos antes de la partida. Luego sellaré los labios; los enterraré bajo la arena y espero que ningún desafortunado ni en mil años los encuentre.

Detestabas al que inventó el engaño

Detestabas las mentiras que él tantas veces te contó. Detestabas al que inventó el engaño. Te hizo la primera promesa de felicidad; la creíste eterna y te confiaste. Él lo derrumbaba todo con un gesto de la mano, con una mentira o con un testarudo silencio.

He oído el rugir del oleaje entre los árboles

Gran océano ¿ya olvidaste los manantiales de donde procedes? Ellos te miran con amor desde lo alto de las montañas. Sueñan con los vientos que te traen de nuevo a casa. Gran océano, niño rebelde. Por las noches entre las piedras te escapas; juegas, de día, con tus peces de colores, a ser el mar, hasta que el sol te atrapa, te castiga y te devuelve sobre los árboles. Gran océano ¿no te ves gota? ¿No te ves disperso en la punta de las hojas? ¿No ves como caes casi sin peso, ligero como el agua minúscula, fría y solitaria de la mañana? Ya se que sueñas con ser mar. Ya se que miras a la tierra con desprecio. Ya se que ruges con tu boca de gota como cuando eres oleaje.

vi sobre las tranquilas aguas de una charca las alas transparentes de un coleóptero

Sabes que vi sobre las tranquilas aguas de una charca las alas transparentes de un coleóptero. El tiempo se había llevado su cuerpo.

los edificios no ocultaban la luna

Horas enteras y nocturnas seguías hablando de aquel lugar dónde pensabas ir. Presentías que allí serías feliz. En aquel lugar no había laberinto, ni calles sobre calles, ni noches oscuras pues los edificios no ocultaban la luna.

Puedo encontrarte en cada región

Puedo encontrarte en cada región; pues sé que en ellas estuviste. Puedo encontrar los pasos que dejaste. Los lugareños me hablan de ti y me indican el camino por dónde te fuiste.

domingo, 30 de enero de 2011

Vas, corres, vuelas y llegas muy alto

Vas, corres, vuelas y llegas muy alto. Ahora retornas a mí como tierra tranquila; reposas como hierba fina, con risueñas nubes altivas, con leve brisa y a los vientos aborreces.

Yacías pálida sobre la cama con expresión reposada

Te llamé en vano. Yacías pálida sobre la cama con expresión reposada, con un adiós último en los labios.

ese mar funesto se llevó tu nombre

Aún recuerdo como ese mar funesto se llevó tu nombre.

He construido para ti el nido sobre los árboles

He construido para ti el movimiento de las olas, el pasar del viento y el nido sobre los árboles.

el espacio del cielo y alguna borrasca

He construido para ti las vías del tren, el espacio del cielo y alguna borrasca.

para ti un mundo de palabras

He construido para ti un mundo de palabras, unos libros completos y los árboles de la tierra.

He construido para ti

He construido para ti una casa para que la habites, una ciudad para que tengas compañía, puentes sobre las orillas para que pases al otro lado.

Haces bello el universo y yo lo enturbio

Tú, eres tú la que haces bello el universo; y soy yo el que lo enturbio.

Me desencajo sobre ti y en mí quedas

Eres tan grande y abundante que no cabes en mí toda entera. Te toco, te miro, te saboreo por partes; te vuelvo a tocar y te miro, me desencajo sobre ti y en mí quedas.

Nos reencontramos como una vez nueva, como algo recién estrenado

Ya habíamos dejado atrás tiempos antiguos cuando nos reencontramos como una vez nueva, como algo recién estrenado.

Tantos labios soñados

Tantos labios soñados y no encontraba los tuyos.

sábado, 29 de enero de 2011

Tantas imágenes de amor pasan por mi cabeza

Tantas imágenes de amor pasan por mi cabeza que la tuya, tan real, pasó desapercibida. Tantos sueños de aire y no me rozó el que tú movías.

tú me enseñaste el peligro de amar

Así pues tú me enseñaste el peligro de amar, de volar alto, el arte de volar mirándote siempre fijo a los ojos.

Así fui sorprendido por la extrañeza de amarte con pasión desconocida

Así fui sorprendido por la extrañeza de amarte con pasión desconocida. De tanta vista ciega; de tanta visión ciega en las cosas de este mundo. Había pasado varías veces a tu lado en aquel bar sin ver lo que tus ojos portaban. No estaba escondido; es que no me paré a mirar.

Eché entre mis hermanos los dados del destino y me tocó el mar

Eché entre mis hermanos los dados del destino y me tocó el mar. Desde entonces nos miramos los tres desde las orillas. Yo veo las sombras cuando la tierra es alta; pero no veo la del cielo, puesto que el cielo no tiene sombra. Mi sombra la ve el abismo; pero no la ve la tierra ni el cielo lo sabe.

de ese mar que todo lo devora y lo devuelve hecho ausencia

Te hablaré de ese mar que todo lo devora y lo devuelve hecho ausencia entre los granos de arena.

viernes, 28 de enero de 2011

Dicen que naciste ciego pero que ardes

Dicen del amor: Dicen que naciste ciego pero que ardes, que te pierdes en el deseo de ser eterno, y que, a veces, te rompes, por descuido, en un instante.

Cuando te desgarra, te arranca los nervios del dolor

Amor doloroso: Cuando te desgarra, te arranca los nervios del dolor, te seca y raja los labios, cuando pone los ojos rojos de llanto y de emoción.

cuando tú y yo comíamos cerezas

Ahora recuerdo aquellos días cuando tú y yo comíamos cerezas. Las cogíamos por los rabitos, de dos en dos, y, después de mojarlas en el vaso de agua, salían brillantes, más rojas que antes y más sabrosas.

Esta bestia que es la lengua

Y atacando esta bestia que es la lengua, crujen los dientes y salta en pedazos el bello esmalte. He visto sus dientes por dentro: son tiernos y con sus fibras tratan a las palabras como la pata de la madre roza a su pequeño elefante recién nacido.

Al agua que sirve para lavar las manos, tu cabello y tus labios

Al agua que sirve para lavar las manos, para mojar el cabello y para humedecer los labios; a esa agua canto.

el ancla arrancada

Sólo cuando el ancla es arrancada del fondo marino las velas pueden volar en la dirección del viento.

Derivar, obedecer al viento

Derivar, obedecer al viento, dejarse llevar por las olas conocedoras de caminos.

jueves, 27 de enero de 2011

a la mujer que produce pequeñas dosis de miel en los poros de su piel

Se llama, en algunos condados antiguos, abeja a la mujer que produce pequeñas dosis de miel en los poros de su piel cuando está enamorada.

Construyeron una gran torre para rodear la herejía

Construyeron una gran torre para rodear la herejía. Desapareció del cielo de aquel valle donde habían llegado tras haber atravesado el mar.

de un árbol cuyas raíces son rojas y el tronco color ceniza

Dícese de un árbol cuyas raíces son rojas y el tronco color ceniza. Dicen que absorbe las sangre derramada desde el principio de los tiempos.

retirarme los besos para provocar hambre de cercanía

De vez en cuando tenías la agradable costumbre de retirarme los besos para provocar hambre de labios, de besos, de aliento, de cercanía.

Una parte del corazón llamada punto del abismo

Punto del abismo: dícese de una parte del corazón llamada punto del abismo.

miércoles, 26 de enero de 2011

Allí donde el ojo ve el horizonte

Caída libre: Dícese de la caída libre de las estrellas al fondo del mar allí donde el ojo ve el horizonte.

Suenan los cuartos en la campanilla del barco

Cuando por las noches suenan los cuartos en la campanilla del barco, pronuncio tu nombre y veo el agua pasar; cuento cuantas quedan para que tú me oigas llegar.

El aparte: dícese de lo que hago cuando le hablo al espejo

El aparte: Dícese de lo que hago cuando le hablo al espejo de lo que siento por ti; es decir, amor, mis tormentos de amor, mis soliloquios de amor desvariado, mis delicias privadas que te dedico cuando no estás.

dícese del amor erosionado, áspero en la superficie

A descubierto por la erosión de tu amor torrencial: dícese del amor erosionado, áspero en la superficie pero que resiste a las inclemencias del tiempo y otras causas.

la Justicia esa paloma mansa

Quiero sostener la Justicia como el que sostiene una paloma mansa con la mano.

Quiero amarte entre el frío y la nieve

Quiero dar la vuelta a la Tierra para encontrarte. Quiero que nos encontremos en los polos. Quiero verte entre el frío y la nieve.

Súbito amor: Dícese cuando el amor te abraza la garganta

Súbito amor: Dícese cuando el amor te abraza la garganta, te deja sin palabras y sólo quiere que hables de él.

Amor medieval: Dícese del amor cortés. Canto al amor imposible.

Amor medieval: Dícese del amor cortés. Suele ir acompañado con una Dama en la torre cautiva y un joven trovador que la ama desde la distancia. Con ese amor imposible compongo mis canciones.

Quiero que mis oídos no oigan el odio ni el rugir de las guerras

Quiero que mis oídos no oigan el odio ni el rugir de las guerras. Quiero conservar la inocencia. Quiero preservar limpia la sonrisa.

martes, 25 de enero de 2011

Hemos plantado nuestras manos enlazadas

En este amor de tierra fértil donde hemos plantado nuestras manos enlazadas. De este amor recibiremos los frutos.

esa casa un lugar siniestro

Es extraño encontrar un lugar siniestro al borde mismo de una carretera; pero esa casa estaba allí, abierta a las miradas; sin pudor, mostraba orgullosa las vidas retorcidas que la habitaban. Pisé suavemente el acelerador para no aumentar el miedo que, súbito, sentí en el pecho.

Abdico de mi libertad, de la posesión de los bienes y de mi cuerpo

Abdico de mi libertad, de la posesión de los bienes y de mi cuerpo. Abdico del aire que me corresponde y del agua que no beberé; pero jamás de tu amor.

ese amor blanco que la inflama

Cuando el amor deja una herida sobre la piel hay que sajarla con cuidado para que salga ese amor blanco que la inflama.

Con incisiones de amor abro el acceso a tu piel

Con incisiones de amor abro el acceso a tu piel y caigo dentro como una lámina moldeada bajo el dominio de tus formas.

estremecimientos de amor

De esos estremecimientos que dejan al amor sin fuerza.

el tiempo se para delante de las puertas

Languidez: Dícese cuando el tiempo se para delante de las puertas.

la esperanza por venir

Dícese de la esperanza por venir cuando ya no hay tiempo.

el silencio de las campanas sin torre

De esos días donde queda el silencio de las campanas sin torre.

El oleaje retumba sobre las lápidas del cementerio marino

El oleaje retumba sobre las lápidas del cementerio marino. Echa la mar de menos al que cantó a las olas cuyo nombre han olvidado.

lunes, 24 de enero de 2011

Desátame, ámame y enséñame lo que es el amor

Desata los nudos que tiene mi cuerpo amarrado. Desátalo y dame esa vida de humano que merezco. Desátame, ámame y enséñame lo que es el amor.

Las termitas del tiempo corren por el filo de los libros de hojas caducas

Las termitas del tiempo suelen comerse los libros empezando por el filo por donde no pasan los dedos: dícese de las hojas caducas de los libros.

Aquellas cartas que pensabas enviarme

Dejaste tus cartas sobre tu escritorio; aquellas cartas que pensabas enviarme cada semana cuando ya estuvieras lejos.

jugabas buscando los árboles que habían crecido alineados

En el bosque, jugabas buscando los árboles que habían crecido alineados. Luego, descubriste que los árboles también hacen paredes; descubriste formas de habitaciones, escaleras de troncos tumbados, pasillos, e incluso las puertas cerradas de las ramas bajas. Buscabas por el suelo la fuente de agua. Entre unas rocas brotaba un chorrito débil.

hordas de pájaros ciegos gritan

Sobre los grandes pinos, hordas de pájaros ciegos gritan golpeando sus alas contra el vientre negro.

Vi nidos de plumas muertas en los huecos de las piedras

Todas las aves de montaña no mueren en los barrancos. Vi nidos de plumas muertas en los huecos de las piedras.

Dime desafortunada ¿qué hace el amor caído?

Dime desafortunada ¿qué hace el amor en el campo de batalla? ¿Buscas acaso tu amor caído? Has encontrado su cuerpo entre las armas; ya no te mira con ojos amorosos, ni sus manos te tocan con pasión; ya sus labios no buscan tus besos ni dicen las palabras esperadas. Has cogido su cabeza entre tus brazos abandonados, muda, la boca contraída; y las mejillas temblorosas se rebelan contra el silencioso torrente de pena.

domingo, 23 de enero de 2011

tu mirada maravilla y el amor sin esfuerzo

Te escucho con intenso placer; y veo en tu mirada maravilla y el amor sin esfuerzo.

la maleta de pie en la puerta

Nadie puede olvidar esa imagen de la maleta de pie en la puerta.

Quiero que las bocas sirvan para amar

Quiero que no me duelan las palabras. Quiero que las bocas sirvan para amar. Quiero conocer el corazón de los hombres.

Quiero cantar con los que cantan

Quiero ser ciudadano de ninguna parte y de todas. Quiero que mi mano sirva para dar la mano. Quiero cantar con los que cantan y llorar las penas.

Quiero ser el puerto que añora la otra orilla

Quiero ser el puerto que añora la otra orilla. Quiero amar el vacío que nos separa. Quiero ser agua para estar contigo.

Quiero ser la brizna de hierba de ese que cantaba la belleza

Quiero ser la brizna de hierba de ese que cantaba la belleza de todas las cosas humanas y terrestres. Quiero que mi cuerpo verde alimente a los hombres. Quiero volver a renacer sobre campos enemigos de la vida para dar color a las piedras y servir de alimento.

El aliento de la madre sus ojos y sus palabras

Al principio fuiste el olor del aliento de la madre; luego fuiste sus ojos en lo difuso de las sombras; al final fuiste sus confusas palabras.

sábado, 22 de enero de 2011

Hay palabras que me duelen

Hay palabras violentas que me hacen boquetes, rompen y desgarran mi afán de entendimiento entre los seres humanos.

ese vacío de la nada bello y casi sublime

Cuando el amor destruye deja ese vacío de la Nada; bello y casi sublime.

tu boca sabe a palabras de amor

Cuando beso tu boca sabe a palabras de amor y me sorprendo.

el espejo abre sus mandíbulas dentadas

Tengo miedo mi amor de ese momento cuando el espejo abre sus mandíbulas dentadas sobre tu belleza; de ese momento cuando sus garras rodean tus manos. Vuelves tu mirada aterrorizada hacia la habitación; la ves alejarse por el embudo de cristal hasta que sólo queda un punto lejano de realidad.

respira la Tierra bajo la panza del mar

Estuvimos mirando como respira la Tierra bajo la panza del mar. Y tú suspirabas.

viernes, 21 de enero de 2011

Sueñan los girasoles con volver al firmamento

Creen los girasoles que miran al sol porque les da calor; no saben que son estrellas enraizadas en la tierra.

Te hablaré del aguijón que recorre su tallo

Te hablaré de esa flor del engaño, de la belleza sedosa del pétalo. Te hablaré del aguijón que recorre su tallo.

de esas flores que se defienden a dentelladas

De esa guerra entre las espinas y las mandíbulas; de esas flores que se defienden a dentelladas.

tiempo parado en mi puerta

De ese tiempo parado en mi puerta que no llama para entrar ni me deja salir.

ese vértigo del amor y de su inocencia

De ese vértigo del amor y de su inocencia. De ese vértigo que siento en mí. De ese vértigo sin caída.

jueves, 20 de enero de 2011

Hoy he visto caballos nebulosos

Hoy he visto caballos nebulosos empujando a los búfalos hacia el final de las tierras que dan al mar.

descendientes de los acantilados

Al principio, fuimos tirados sobre playas y acantilados; de estos últimos proceden las aves y los que quieren volar.

Es el mar lo que queda

Es el mar lo que queda de nuestro amor perdido.

Disuelves el sol y la sombra

Disuelves el sol y la sombra: tiemblan los rayos de luz al verte pasar.

oscuridad de la nube negra

La oscuridad de la nube es más negra que cualquier noche.

un talismán en tu piel y en mis ojos la pasión

Algunos encuentran un talismán en tu piel y en mis ojos la pasión.

miércoles, 19 de enero de 2011

donde los barcos pierden el hierro y la superficie

Allí, en ese mar donde los barcos pierden el hierro y la superficie; allí naufragó sobre una plancha de la quilla; allí se cumplió la profecía temida.

Tengo la mirada llena de islas

Tengo las islas mirando la costa; veo sus árboles y palmeras; veo el agua que nos separa pasar. Y en mi corazón se hace el otoño cuando allí es primavera.

las aves no conocen el sabor de los escalones

Dicen que las aves no conocen el sabor de los escalones.

Mi ciudad tiene un puerto que da a la mar

Mi ciudad tiene un puerto que da a la mar; serena y larga cuando amanece, oscura y tortuosa cuando anochece.

las palabras formando dunas variables

Van por el desierto las palabras formando dunas variables, creando montañas con árboles donde antes reinaba la arena; van las palabras regando las norias secas y dejan pozos desbordantes. Ya han crecido palmeras y un oasis largo como el valle bordea las altas cordilleras que separaban los continentes.

seda enrollada que da vida

De esa seda enrollada que da vida, te he hecho un incorruptible vestido rojo, unos zapatos ligeros y unos guantes para tus dedos.

martes, 18 de enero de 2011

Me amabas en sentido figurado Te amo a la letra

Me amabas en sentido figurado. Yo te amo a la letra: en cada palabra que nombro estás tú callada, cada idea del mundo te contiene, todas las canciones hablan de ti, en cada árbol veo tu belleza.

El amor silenciado

Somete el silencio del amor.

La noche prepara lo invisible y lo duerme en silencio

La noche prepara lo invisible, lo repliega detrás de las sombras y lo duerme en silencio.

Eres tú mi ilusión

Y si hablamos de esta vida probablemente hipotética que tu belleza desmiente. ¿Acaso no existes? ¿Acaso nuestros cuerpos no se encuentran? ¿Acaso el sabor es una ilusión del amor? ¿Acaso tu presencia no sea más que una visión y no eres más que una ilusión pura?

Amándote amo a la mujer

Conozco a una mujer que es única y es todas: porque amándote amo a la mujer, porque en cada una veo algo de ti, porque todos los besos que di los he recogido para restituirlos en tu boca.

un desierto o playas para tu piel

Con pequeños granos de arena puedo hacerte un desierto o playas para tu piel.

lo oculto de tus ojos

Restituyo lo oculto de tus ojos en esa piel clara.

De la gravedad de los cuerpos y de las manos templadas

Sabes que las pieles templadas se atraen y se unen mejor. Sabes que tus manos te frotan con la fuerza de la atracción de mi piel templada. ¡Que te voy a decir de la gravedad de los cuerpos!

las nubes creen en la fertilidad de la tierra

¿Por qué las nubes creen en la fertilidad de la tierra? Esas nubes siempre vigilantes, fecundas y plenas. De esas nubes te hablo mi amor cuando tienes pena.

O el agua es el cielo que quiere escapar

¿Está el agua de los mares acaso encerrada? ¿O soy, humano, menos libre que el océano? ¿O el agua es el cielo que quiere escapar?

Has alegrado el futuro que reposa en mí

Has alegrado el futuro que reposa en mí, has puesto en marcha el mañana, olvidaré pues el pasado sin ti.

lunes, 17 de enero de 2011

De esa culminación que nos cierra al mundo De ese estallido sin pasado

Vivo de ese reposo entristecido de tus labios, de esos labios cerrados y callados, de esa culminación que nos cierra al mundo, de ese estallido sin pasado.

como agua salada esperaré las mareas

Y si la retiras como agua salada esperaré las mareas de la noche sobre nuestra playa.

las sombras que cubren tu rostro

Con mis manos abro las sombras que cubren tu rostro; doy luz a tus pupilas, agua oculta a tus labios.

besos separados por la discordia

De esos besos separados por la discordia. De esa guerra de las palabras. De esa lejanía aún estando tu boca tan cerca de mi boca.

Cierras tus ojos al atardecer sin sueño

¿Por qué decrece la luna? ¿Por qué cierras tus ojos al atardecer sin sueño? ¿Crees que no veo tu cara vuelta hacia la ventana por las tardes?

ese vino de fermento que saboreas

De ese vino de fermento que saboreas con el filo rojo de tus labios, tengo el sabor en los míos aún embriagados.

descongela mi tristeza

De ese humor tuyo que descongela mi tristeza, de esas risas de lo pequeño, de tus dientes blancos me acuerdo.

las gaviotas naufragadas de la isla de río

De la isla del río, de su pico saliente, de las gaviotas naufragadas: esas que no conocen los días oceánicos.

cordilleras de sal en los abismos

El sol furioso ha secado el mar y me ha dejado cordilleras de sal en los abismos.

Que el trueno luminoso caiga si el amor se pierde

Que el trueno luminoso caiga de la nube sobre mis pasos si el fulgurante amor que siento se pierde.

tiempo que no termina de caer

Del tiempo que no termina de caer por las gárgolas. Del tiempo que resbala sobre los tejados de tejas rojas y verdes.

de todos tus puentes dorados y verdes

Del gran aburrimiento sobre las orillas del río, de todos tus puentes dorados y verdes, de sus habitantes parados y serios que ven pasar las aguas y el viento por sus bocas  abiertas.

de sus dedos deformes separados

De la boca abierta de las ranas, de sus dedos deformes separados, de los bultos de su piel, de sus ojos asustados me acuerdo.

Las tres generaciones de las huellas desfiguradas

Un amigo mío decía que toda astucia venía por los caminos del mensajero: por ese el error de los viajeros, por el que desfiguraba las huellas y por el náufrago de las costas. ¡Y yo que lo creía víctima de vientos, monstruos y sirenas!

De esa salud riachuelo

De esa salud riachuelo, de ese hilo dudoso de agua, de la sombra del arbusto que lo hacia desaparecer, de eso tengo recuerdo.

domingo, 16 de enero de 2011

De esa doble cara de luna me acuerdo Tengo una visión lejana pero segura

De esa doble cara de luna me acuerdo. ¿Quién me dijo que el sol no conoce su cara oscura? De esa luz tamizada de los cráteres tengo una visión lejana pero segura.

A ti mi amor temporal de muerte segura

De ese Eternidad peleada con el tiempo. De ese intruso que no deja respiro. Como eterna te recuerdo; a ti mi amor temporal de muerte segura.

De esas masas frías que vagan sin fuerza

De esas estrellas muertas que busco en el firmamento. De esas masas frías que vagan sin fuerza. De esas hermanas mías que busco y no encuentro.

Siento un calor nuevo sobre las mejillas y la frente

Sé que está amaneciendo porque tú lo dices y porque siento un calor nuevo sobre las mejillas y la frente que desde ayer no sentía.

Ahí nunca siento dolor sino pena

De mis ojos fuera de sí quiero hablarte. De la sombra dentro de los globos. De que ahí nunca siento dolor sino pena.

Cuando el amor se junta con la lejanía

Cuando el amor se junta con la lejanía, uno duerme mientras el otro solloza por la ausencia.

pesadez del aire

De esa pesadez del aire. De esa atmósfera que siente el pecho. De ese fardo que dobla las rodillas.

De esa visión infinita del oleaje nacen mis sueños de barcos

Dicen que los tiempos de la tierra nacen de las aguas antiguas que ocupaban todo. De esa visión infinita del oleaje nacen mis sueños de barcos.

ríos de puentes desconocidos

De las calles como ríos de puentes desconocidos. Del trotar de las piedras. Del deseo de aquel pájaro sobre nuestros tejados.

su bombilla algún día oscura

De la luz de la calle nocturna. De la farola mediadora. De su bombilla algún día oscura.

De tus brazos me acuerdo

De un sollozo entrecortado en tus noches de castigo. De la húmeda almohada. De sus abrazos insuficientes. De tus brazos me acuerdo.

sábado, 15 de enero de 2011

De la insoportable separación De las aceras como fronteras

De la insoportable separación, del ancho de nuestra calle, de las aceras como fronteras, de las cancelas y las puertas cerradas; de eso me acuerdo.

del caos de un loco amor

Salimos del caos de un loco amor de algunas horas de reloj, de cientos de coches rebotados sobre los cristales de la ventana, del semáforo rojo y verde de la esquina de tu calle, de cientos de pasos y murmullos, del crujir de las escaleras y del sol cayendo.

De esa tapia que saltabas para verla

De esa tapia que saltabas para verla, de esos pinchos de las matas, de esos aullidos de los perros, de eso me acuerdo.

esos muros que callan las traiciones

De esos muros que callan las traiciones. De esos muros que sin querer separan. De esos ladrillos que cortan el suelo.

De ese vegetal de cueva oscura De esa penumbra que te alimenta

De ese vegetal de cueva oscura, profunda y silenciosa. De esas hojas cortas pegadas al mineral. De esa brisa externa ahogada. De esa penumbra que te alimenta.

si vuelvo del campo de batalla y aún sigo vivo

Te prometo que si vuelvo del campo de batalla y aún sigo vivo, enterraré en la tierra lo que quede y lo regaremos con las lágrimas retenidas.

aires de sueños incumplidos

Tienes aires de sueños incumplidos, ojos de esperanza, labios agrietados y manos lentas.

Desiertos que ya nadie oye Dunas que esconden la mirada

Dime algo de esos desiertos sin palabras. De esos desiertos que ya nadie oye. De esas dunas que esconden la mirada.

Va el desierto sonámbulo por las dunas por los valles

De esos desiertos sonámbulos caminantes de dunas y valles. Se retiraron los desiertos a la ausencia; perdieron la palabra.

Negra y ciega penumbra impenetrable

Penumbra impenetrable, sólo puedo hablarte. No me dejas amarte, penumbra negra y ciega.

a los inmortales de esta caja seca

Saca a los inmortales de esta caja seca llena de ácaros. Límpiale las palabras y las legañas. Dale de beber que están sedientos de ojos y oídos lejanos.

para que las oree el viento

Te pido que pases mis hojas para que las oree el viento; quiero sentir como antaño crujir mis ramas.

Gritan los árboles después de muertos

De esos muebles quejumbrosos. De la madera lisa y con vetas. Del barniz reseco. De las estanterías cuadradas y huecas.

que vives encerrada

Cómo dices que no hay sol en tu calle, que no llega la luz a tu ventana. ¿Has olvidado que vives encerrada?

De esa sombra inmensa que lo cubre todo

De la sorpresa de un niño. El cuello extendido hacia el cielo. De esa sombra inmensa que lo cubre todo. De ese terror antiguo. De ese sol que se escapa.

viernes, 14 de enero de 2011

Eclipses repetidas Falsas noches Sol sombrío Ciega mirada

De esas eclipses repetidas. De esas falsas noches. De ese sol sombrío. De esa ciega mirada.

Tiene el árbol en el carbón la vida extinguida

Tiene el árbol en el carbón la vida extinguida y sueños verdes plenos de añoranzas. Busca sus raíces para agarrarse al suelo quemado. Así crujen las ascuas retorciéndose entre las cenizas.

Huele a hambre el aire

De árboles van los cantos. De gritos hacia el suelo. Huele a hambre el aire. Crujen las garras y las fauces babean.

hijo de la noche y de la cuna desconocida

Acabaste entre ranas desesperadas allí donde el puente cae sobre sus anchos pies de piedra romana.

hizo de la ceniza fría fuego

De ese amor que hizo de la ceniza fría fuego. De esas caricias pacientes sobre piel desengañada.

esos besos de amor loco prisioneros

Te besaré hasta que entiendas esos besos de amor loco prisioneros.

entre los brazos de su madre extrañada

Esa mañana, amaneció la cría fría y lánguida entre los brazos de su madre extrañada. La boca abierta, el pezón retirado, y un aire de inocencia.

sueñan los ojos con el amanecer sobre las ramas

En el terror de los árboles, sueñan los ojos con el amanecer sobre las ramas. Sueñan con beber agua temprana sobre las hojas grandes y huecas.

la selva de noche

No calla la selva de noche; no calla ni quiere.

De esos cantos nocturnos

De esos cantos nocturnos para ahuyentar las fieras y los leones. De esas sabanas extensas donde el búfalo duerme.

las marismas planas

De esos efluvios de las marismas planas. De tu niebla temprana, de tu niebla tardía.

jueves, 13 de enero de 2011

y de la que quedó hice la noche

De esa tarde entera inquebrantable hice pequeñas partes para el amor fluido y de la que quedó hice la noche.

planicies de trigo granero romano

De esas planicies de trigo donde acaban los ríos. De ese granero romano tan alejado.

esa extensión solitaria donde el mar acaba

De esa resistencia del viento contra el barco bajo aquel puente. De esa extensión solitaria donde el mar acaba.

aguas sobre el Ponto

De ese crepúsculo roto. De esos ojos nuevos. De esos vientos sobre el Ponto. De ese Oriente al agua cercano.

Divides el agua de la botella como el té, el sake y el tiempo de las notas

Divides el agua de la botella como en ritual se divide el té y el sake. Y recuerdo las cuerdas con largas pausas entre las notas.

De ese elixir que tu amor contiene

De ese elixir que tu amor contiene bebo a raudales en pequeños sorbos de miedo que se gaste y mis labios queden secos sin eternidad.

Istanbul

De ese buscar en tus pozos, la suerte, el futuro y la nostalgia.

del café solitario De ese negro despertar por la mañana

De ese aroma del café solitario. De ese amargor en la lengua. De ese negro despertar por la mañana.

Se escapó la palabra en el laberinto

Se escapó la palabra en el laberinto. Allí recogió los aciertos que los recovecos esconden. No encontró monstruo alguno; mas tropezó con el vacío. Salió defraudada sin saber qué contar del desvarío de las esquinas. Ni quiso más decir, envuelta en miedo.

tus espejos habían perdido la memoria

Quedaste sorprendida cuando comprobaste que tus espejos habían perdido la memoria.

niños hambrientos sin fuerza en la boca

De ese que no oye los gritos de los niños hambrientos sin fuerza en la boca.

miércoles, 12 de enero de 2011

De ese ser desprendido, uniforme y concentrado

De ese ser desprendido, uniforme y concentrado. De ese que me contiene, me exaspera y me arrebata.

sol aplastado

De esos cristales cortados verticales. De ese sol aplastado sobre su superficie.

del ambiente ancho y difuso

De ese color del ambiente, ancho y difuso. De esos puntos sobre la pared que no dicen nada.

mesa y silla calladas

De ese aire retenido por las horas largas. De esos vapores de mesa y silla calladas.

ensoñaciones en habitaciones cerradas

De esas ensoñaciones en habitaciones cerradas. De esa calma pesada que toca la espalda.

cuando tu duermes y yo sollozo

De esas habitaciones que cuando llega la noche no tienen ventanas que den al aire. De esos silencios con ruidos nocturnos. De esas horas sin luz cuando tu duermes y yo sollozo.

La luna hacía un claro entre las piedras

La luna hacía un claro entre las piedras. Por él pasaron el muchacho y su hermana. Se dirigieron hacia la puerta abierta. Entraron y dejaron la noche fuera.

lenguas de fuego domesticado

Llegó ese fuego domesticado sin hacerte ningún mal. Te lamieron las llamas como lenguas de animal amigo.

espejos ambulantes

Tus preguntas iban dirigidas a esos espejos ambulantes: transeúntes ávidos de tu imagen.

martes, 11 de enero de 2011

Suelto las alas del molino de viento

El viento retorna tu amor huido y desengañado. Suelto las alas del molino de viento. Salgo al campo y te miro sorprendido.

tres bellas hermanas

Me abren la puerta las tres hermanas cada una más bella que la otra. Y lloraban, con un pañuelo negro en la mano, del sufrimiento infligido.

el hambre remueve tempestades

De noche, en el fondo del abismo negro, el hambre remueve tempestades.

No hay belleza más grande

No hay belleza más grande que la que deslumbra tus ojos.

la llamas indiferencia

Tú a la sensatez la llamas indiferencia.

El derviche, los siete pelos blancos de gato, el hechizo de amor de la princesa y el embrujo de las paredes

¿Cómo consigues, derviche, con siete pelos blancos de gato, quitar el hechizo de amor de la princesa y no puedes nada contra el embrujo de las paredes?

Las estrellas necesitan un manto negro para el misterio

Huyen las estrellas dispersadas. Cuando llega el sol, desaparece el misterio de la noche.

encontraron en la pirámide joyas de metal y piedras

Hallaron en la pirámide joyas de metal y piedras, huesos e incluso vendas de fina tela; pero no encontraron al faraón. Él se reía de sus caras de sorpresa sentado en un valle de Orión.

cuando esos ojos

Tu belleza morirá cuando esos ojos dejen de mirarte.

Hago ese hechizo porque no quiero saber que estás ahí

Cuando te vayas me quedaré con tu nombre. En aquel lugar pondré un nombre de mujer desconocido.

lunes, 10 de enero de 2011

Hoy, aquí, tus amigas cortan sus cabellos

Todas la primaveras, ellas corrían hacia la tumba de su amiga; hacían círculo y cortaban sus cabellos. Lloraban por su juventud fallecida, por los amores infértiles, por la desgraciada muerte; por esa muerte que había caído sobre su cuerpo impúber.

los labios cayeron en pedazos

Te faltan los labios para hablarme de amor; cayeron en pedazos por las promesas incumplidas.

palabras imposibles

Esa amante de boca muda, a la que cada mañana, le pido palabras imposibles, transformó mis piernas en mármol inmóvil.

fortuna envuelta en enigma

Esos cuatro colores son los habitantes del estanque donde te miras. Traen fortuna envuelta en enigma.

hasta que griten los guijarros

Hiciste con tu viento un campo desierto de estas tierras. Traes la miseria con desenfado. No partirás hasta que griten los guijarros.

el frío del tiempo

Se olvidaron esas risas que tuvimos y quedaron nuestras penas sedientas de sufrimiento. ¡Qué fuerza tiene el dolor que no lo apaga el frío del tiempo!

náufrago de la vida y del tiempo

Un canto odioso vino del acantilado, seductor y armonioso, para aquel náufrago de la vida y del tiempo.

domingo, 9 de enero de 2011

tu cuerpo sin orilla

Has provocado mi pérdida al precipitarme en tu cuerpo sin orilla y dejarme vagar por él sin límites de caricias.

con las finas cuerdas del laúd

No puedo cantar los tormentos de la ausencia ni con las finas cuerdas del laúd ni a canto limpio. No puedo atormentarla con golpes de látigo ni con gritos retenidos. Los tres sabrán por qué me baten en ceremonioso ritual para luego secar las lágrimas del dolor.

escribes tus palabras en el blanco de mis ojos

Porque escribes con el alfiler de tu lengua tus palabras en el blanco de mis ojos, veo tus palabras y no las oigo.

el silencio que no responde

¿Hasta cuándo mirarás el silencio? Si no te va a responder ni con palabra ni con señal ¿por qué mantienes fija en él la mirada?

La palabra y el tiempo

La palabra es el amo que nos seduce y engaña sobre el transcurrir del tiempo.

Dame tus manos para el viaje

Pero ya veo el día, mi amada, y es hora de partir. Dame las manos para que no las acerques a tus ojos. Deja que vaya con tu felicidad; deja que haga el camino con ese recuerdo. No quiero ver tus manos ocultando tu cara.

La piedra que tira el niño

La piedra que tira el niño se convierte en roca para el grano de tierra.

sábado, 8 de enero de 2011

palabras secretas palabras calladas

Tienes el don de palabras secretas y el don de callarlas.

Tú, esa que no tiene nombre

Tú, esa que no tiene nombre, pasas por la calle indiferente al que te mira. ¿Cuántas veces quise saber de ti? Inventé tu vida para uso privado. Te adoré con esas cualidades que llevas en tu frente: ni orgullosa, ni simple.

el canario en el balcón de al lado

Yo sólo quiero oír como canta el canario en tu patio e imaginar que estás ahí en el balcón de al lado.

Esa mano sin dedos de mi boca

No sé cómo hacer para que esa mano sin dedos de mi boca no tope con mis dientes cuando pretendo besarte.

esperanza de raíces

Él no sabía que iba a morir antes de ver florecer los almendros. Le llevé cada primavera una rama rosa al cementerio. La clavaba en el suelo con esperanza de raíces.

entre los troncos medio quemados arde la esperanza

¿Por qué tiras al fuego, entre los troncos medio quemados, la esperanza que dejé en tus manos? ¿No ves que no verás florecer los almendros la próxima primavera? Te dejé ese don como compañera. ¿O es que prefieres recorrer el trayecto con manos frías y sin lágrimas?

De esas parálisis mudas

De ese dolor inmóvil; o de ese dolor agitado. De esas parálisis mudas; o de esos brazos que se agitan sin sentido. De ese sufrimiento callado; o de los gritos sin destino. De eso está hecho el dolor.

en este lugar donde las palabras no se oyen

No sé cuando quedé petrificado por el asombro o por tu mirada de muerte. El tiempo entiende que me quedaré aquí, en este lugar donde el que entra no tiene salida, con él viendo lucir sus ojos. Aquellos que vinieron a vencerla quedaron, con poses desafiantes, de pie a mi lado. En este lugar donde el movimiento es luz; en este lugar donde las palabras no se oyen. Aquí donde los reflejos son mortales.

viernes, 7 de enero de 2011

gritos desde el fondo de la Tierra

¿Acaso los oídos han desaparecido? ¿No oyen como grito? ¿Desapareció la compasión? ¿O a nadie le interesa los gritos que vienen del fondo de la Tierra?

indiferente a mi miseria

No seas indiferente a mi miseria, mujer.

Cuando alguien habla de amor me abraza el corazón

Como esos abrazos de las palabras de amor.

durmiendo en tus brazos

Ignoro cómo acabé durmiendo en tus brazos convertido en inmortal.

jueves, 6 de enero de 2011

Entre tus besos

Entre tus besos florece mi deseo.

Me despertabas para ver el amanecer

La última noche no te despertaste para avisarme de la llegada del amanecer.

en el camino de mis labios

Tengo aún, en el camino de mis labios, restos maravillosos de tus largos besos.

Eres tú, la que salvó la noche


Atravesaban cada una de las noches traicioneras el día continuo hasta que la última pidió la palabra ficticia para restablecer el ciclo. Así fue como las noches olvidaron la muerte y la ciudad salió del pánico.

miércoles, 5 de enero de 2011

fuiste hija de las sombras

Encerrada desde la niñez en ese cuarto oscuro fuiste hija de las sombras, muda por desobediencia, y de piel sin sol.

pan floreciente con olor a trigo sobre las mesas

No habría pan floreciente con olor a trigo sobre las mesas si las lluvias seguían negándose a venir por el cielo y a caer, torrenciales y urgentes, sobre nuestra tierra.

Maga de mis sueños

Maga de mis sueños provoca ese hechizo que me transporta a tus brazos donde quiero dormir siempre.

a otro recuerdo

Sé que no te olvidaré jamás; pero permíteme que ahora pase a otro recuerdo.

Mujer de poderosos ojos

Mujer de poderosos ojos, dime qué tengo que hacer para merecer tu amor libre. Pues ya te amo con locura y no he conseguido ver ese tierno brillo que espero.

en nuestra isla sin puerto

Tú y yo hemos construido un templo abierto, con altas columnas, al amor en nuestra isla sin puerto.

martes, 4 de enero de 2011

el tiempo a la deriva

Se abandonó el tiempo a la deriva harto de la eternidad.

enseñar al amor mis canciones

Voy a enseñar al amor mis canciones para que él te las cante.

un pájaro se posaba sobre la cabeza de las jóvenes

Cuentan las lenguas que hubo un tiempo en el poblado donde un pájaro se posaba sobre la cabeza de las jóvenes.

baños de tierra

Hay heridas que claman baños de tierra, manos que amansan, y la tierna paciencia del que hoy te ama.

respondes a mi amor con llanto

¿Por qué respondes a mi amor con llanto? Supongo que será de alegría. Ya sé que nunca fuiste amada.

lunes, 3 de enero de 2011

ha vuelto por un día la primavera

De pronto ha vuelto por un día la primavera sobre los campos que tengo delante; se ha llevado las flores escondidas que había olvidado.

el aguijón de la avispa

Los corazones enamorados se ríen del aguijón de la avispa.

aves de la oscuridad

Las penas no se pueden ahogar en el mar pues son aves de la oscuridad.

Y vuelves con el saqueo pegado a la avaricia

Vigilante de las puertas por donde no puedo pasar hacia la ciudad sitiada nueve años, nueve meses, nueve días; y la última noche arde desde el interior con madera nueva y de engaño: promesas de pactos incumplidos. ¿No te ibas hacia el mar y tierra adentro después? ¿No retornabas a los lugares de la ausencia? ¿No te esperaban con las manos vacías? Y vuelves con el saqueo pegado a la avaricia.

desolaciones de mar

No compares tus desolaciones con las que tiene el mar; sino pregúntale a sus habitantes y al marinero.

desesperaciones escaparse por el mar

He visto desesperaciones escaparse por el mar con amagos de nunca más volver.

aleja de mí las inquietudes

Ven, siéntate aquí a mi lado y aleja de mí las inquietudes.

cuando le quitaron el espectro

A ese que iba al patio del castillo todas las noches, cuando le quitaron el espectro, ya no supo a dónde ir.

cultivaré la amistad del aire

Las hojas te esconden y la brisa te descubre. Desde hoy cultivaré la amistad del aire para verte siempre.

pelean tierras, mar y viento

Las tierras se pelean con el mar y con el viento por antiguas rencillas.

la paciencia del fermento

Tus labios ya saben a vendimia temprana, a hojas moradas, a bodegas silenciosas, a la paciencia del fermento.

las derrotas borradas

Ya no me importan las derrotas; tú las has borrado todas de mi exigua memoria.

Se caen las alas en el otoño de las aves

Se caen las alas en el otoño de las aves. Ellas las ven volar por el cielo solitarias.

te veo soñando

Me enamoro de esos momentos en que te veo soñando.

Vuelas sobre mis labios

Vuelas sobre mis labios; te posas sobre sus filamentos; introduces tu fina boca buscando alimento; me miras, sonríes y te vas con alas de enamorada.

domingo, 2 de enero de 2011

con paciencia fértil

Te amo como la estación que cuida sus frutos: lento, con paciencia fértil, y la fe de verte salir de la tierra.

Abre astro tus puertas

Abre astro tus puertas que me he perdido buscándola por las noches de fiestas y no quiero perder el único amor que me consuela.

precipicios ansiosos de caídas

Hay bocas que son precipicios ansiosos de caídas.

el amor se regodea en tus labios

¿Por qué el amor se regodea en tus labios y llama a los míos con desesperación?

entienden de tempestades

Las aves sí que entienden de tempestades.

tus pies sobre los míos

Cuando veo tus pies creo que andan hacia mi como buscándome. Será porque bailan juntos unos sobre otros. Nos encanta esta forma de bailar.

el amor huele mejor

Creo que el amor huele mejor en ti que en las flores.

las violetas mejor que ninguna otra flor

Dicen que las violetas expresan tu amor mejor que ninguna otra flor.

cabellos perfumados

¡Ah! Los cabellos perfumados con tu olor natural; ese olor inconfundible tuyo.

al principio de nuestros labios

Besos entrelazados en espirales que retornan al principio de nuestros labios.

los astros traen las estaciones hasta tu puerta

Dicen que los astros traen las estaciones hasta tu puerta porque tienen predilección por ti.

un perro sentado esperando en tu puerta

Tenías un perro como compañero que estaba siempre sentado esperando en tu puerta. Me miraba celoso como diciendo: No te la llevarás de aquí aunque la enamores.

troto

Se me ha gastado la herradura por un lado; espero que me la cambien pues desde hace unos días troto con cierta dificultad.

mi recompensa

Eres mi recompensa divina después de tantos años de búsqueda.

entregándola a ti

Perdí la vida por voluntad propia entregándola a ti.

tu tacón en la rejilla de la acera

Se rompió tu tacón en la rejilla de la acera. Cojeamos hasta que en la puerta de tu casa te quitaste los zapatos.

sábado, 1 de enero de 2011

hoy tus cejas sobre tus ojos negros

¡Qué curva tan perfecta hacen hoy tus cejas sobre tus ojos negros!

entre formas, perfumes y risas

He bailado contigo entre formas, perfumes y risas, caras de alegría y alguna añoranza.

bulla de alegría nueva donde todo es querer

Nos hemos encontrado en esa bulla de alegría nueva donde todo es querer. Hemos prometido, esta noche, amor para siempre. Pero no llega el alba. La música suena ya como apagada. Los pies líquidos se arrastran por el suelo y bailan. De vez en cuando miras hacía la ventana; aún no se avecina el resplandor.

mi corazón ha hecho un conjuro mágico

Cierro los ojos, alzo la copa y pienso en el deseo de amarte así para siempre. Después he notado cómo mi corazón ha hecho un conjuro mágico.

de este año entero

Hoy es el primer día para ti y para mí de este año entero.