jueves, 29 de junio de 2017

Nunca estabas, o no abrías, o nada


No he hecho nada ante la duda que encarnas. Estuve llevándome a la boca espacios vacíos de las ganas rotas. Y ahora, palabras muertas y cementerios. Tuve que llamar a tu puerta donde la hierba había crecido. Nunca estabas, o no abrías, o nada. Volví buscando las juntas de las calles. Caminaban las puertas que no veía. Tropezaba con la soledad.