miércoles, 7 de junio de 2017

Crujía nuestra mirada

Pero se tocaron los desiertos. Volvimos perdidos tras las cortinas. Nos hicimos tinta y papel. Y aquella noche compartimos ruidos. Larga era la noche en nuestros cuerpos. Temblaba nuestra piel como mares furiosos. Crujía nuestra mirada, se precipitaba, y nos hacíamos noche.