martes, 27 de junio de 2017

Por las veces que te has ido


Que la noche venga con su misterio y, a veces, te traiga. Por las veces que te has ido, por las veces que has vuelto, por la falsedad de tu boca. No cabes en esa sonrisa cuando vienes. Y yo, como si nada, te acojo. Tengo la memoria ignorada, el rencor callado, los suspiros idos. Y vienes como pensado que dónde estuve, que no me quedé ahí quieto, que tuve que vivir sin ti, y otras locuras. Como de costumbre, no te contradigo, te hago creer que es cierto. Te enrabias. Sonrío. Según tú, eso te lo confirma. Yo, por dentro, lo niego. Me ves las intenciones y no me crees. Sonrío. Te asustas; porque si fuese verdad es que no te quiero. Lloras cada vez que llegas a este momento. Y para calmarte te digo: Si eres tú la que te fuiste. Lo niegas. Me fui pero no me fui. Como siempre dices que fui yo el que te empujé. Que tú no querías. Aunque sé que ante cada salida, te iban creciendo alas, hasta que te daban el vuelo.