martes, 30 de noviembre de 2010

A tiro de sombra, tu sosiego

Hablas como en patio con fuente. En el caer del agua te encontrabas líquida. En el murmullo sonaban tus palabras. Eres líquida sobre piedra de la fuente.

Cubriste con la mano el llanto

Cubriste con la mano el llanto; pero vi caer las lágrimas.

luego vendrán los días y otras noches

No nos separemos todavía; aún queda noche; luego vendrán los días y otras noches.

frivolidad

Tuvimos una frivolidad de tarde, una noche de pasión y un dulce amanecer.

me cubriste hasta los pies

Tu amor fue como un mantel fino sobre la mesa: me cubriste hasta los pies.

llenas la playa con tus pies

Cuando la marea baja llenas la playa con tus pies.

El espejo sonríe

El espejo sonríe cuando te ve ocultándole tus sentimientos.

ligereza fingida

Preparaste el amor con un toque de ligereza fingida.

cada hora hubo una marea

Creía el mar que vendrías hoy. Ese día cada hora hubo una marea.

amor complaciente

Por amor has conseguido hacerme complaciente hasta con tus lejanías.

Si no supe amarte

¿Por qué me lamento? Si no supe amarte.

Tuvo un incendio en el cuerpo

Venías de apagar el incendio al salir de la bañera con el cuerpo cubierto de espuma.

Tu desnudo espeso

Tu desnudo espeso de estatua de hierro me ofrece tus rígidos brazos.

gato silencioso como manos

Los ojos pueden ser  de gato silenciosos como manos.

lunes, 29 de noviembre de 2010

mono azul con ojos azules

Estaba en el parque como un mono azul con ojos azules, con dedos más largos que los hombres, con más agilidad y menos inteligencia.

Nadie miró nunca tu reverso

Nadie mira el reverso de las caras; el reverso de las manos que son las palmas plenas; el reverso de tu cara: esa parte de tu cabeza que adoro, donde encuentro tu olor inconfundible; el reverso de tu garganta donde a veces muerdo; el reverso de tu pecho: esa complicada y curvilínea espalda autopista de mis manos; el reverso de tu rodilla: tu corva hueca de piel fina donde durmieron tantas veces mis besos. Nadie miró nunca tu reverso.

acercarme a ti con la voz cambiada

Cuando era alumno de tu madre, me cuidabas como a un niño pequeño mientras yo te quería como a la mujer de mi vida. Tuve que esperar a que acabaran las clases y algunos años más para acercarme a ti con la voz cambiada.

a la plaza pública para tocar la columna

Ibas cada mañana a la plaza pública para tocar la columna que con tus manos habías esculpido en la lejana cantera de la montaña blanca.

Hierven tu uñas de marfil al rozar mi piel temprana

Hierven tu uñas de marfil al rozar mi piel temprana: así todas las mañanas pasas el dorso de tus manos sobre mi cara ausente y me dejas dormir.

los ríos miraban con envidia el horizonte del mar

Hubo un tiempo en el que las bocas de los ríos miraban con envidia el horizonte del mar.

azar sin piedad

Un azar sin piedad, la fuerza de las corrientes, y un pequeño barco, confluyeron para ser tragado por la boca de un remolino de mar.

poniendo la mano en tu corazón

Me dices adiós poniendo la mano en tu corazón. Bendita mano que ya deseo otra vez besar.

marcas de viejos placeres secretos

Su cuerpo llevaba las marcas de viejos placeres secretos; recuerdos de lugares recónditos, de penumbra y aliento.

niebla templada de cuarto de baño

En esa niebla templada de cuarto de baño encuentro tu cuerpo aún mojado frente a un espejo rabioso y ausente.

tus gestos rumoreaban amor

Hubo señales en tus gestos: rumoreaban amor.

sendas entre los dedos de tus pies

Por las sendas, entre los dedos de tus pies, recorro el territorio de tu cuerpo. Ignoro lo que me espera tierra adentro.

en la bahía de tus pies

Desembarco en la bahía de tus pies.

tu redonda rodilla

Las rodillas son redondas para correr y para no ofrecer a mi mano obstáculo.

fantasías en tu cabeza templada

Las fantasías se removían en tu cabeza templada; y soñabas, y soñabas.

Lucha la inmortalidad con su enemiga la muerte en sus sueños locos

En el sueño lucha la inmortalidad con su enemiga la muerte.

la rueda de la noria y caímos por el círculo

Empujabas con fuerza la rueda de la noria y caímos por el círculo hasta rozar el freno del suelo. Subías riendo y balanceando el pelo hasta llegar a la copa. Miras la ciudad plana y la profunda caída. Caes empujando la noria hasta llegar al suelo. Y te ríes sin parar.

ciegos en su noche de ruidos

Los ojos pueden ser ciegos en su noche de ruidos.

domingo, 28 de noviembre de 2010

Sueña la tortuga con volar para escapar de las aves

Sueña la tortuga con volar para escapar de las aves; pero la tierra no lo quiso y le echó, a cada una, una montaña encima.

me hice amante de tu primavera

Yo, hombre del nublado norte, me hice amante de tu primavera. Amé tus campos secos, tu tierra cortante, la hierba partida.

en mí y en ti a cada lado de la cama

Iba desdoblado: en mí en casa, en ti en la calle; en mí alegre, en ti enfadada; en mí y en ti a cada lado de la cama.

te construías en la soledad de tu cuerpo

Trataba de contemplar como cada mañana te construías en la soledad de tu cuerpo.

Las montañas no saben reír

Las montañas no saben reír  porque tienen el canto de los pájaros y el viento silbando sobre sus cabezas.

Creabas un círculo alrededor de tus pies y te quedabas en el centro

Tenías una curiosa forma de recoger el polvo del suelo: ibas barriendo hasta que creabas un círculo alrededor de tus pies. Y te quedabas en el centro.

te evaporas entre mis labios

Porque te evaporas entre mis labios, eres agua clara y limpia pero salada.

mar oculto que reclamas la mirada mar de vanidad

Mar del lado de las rocas y de las corrientes de viento; mar oculto que reclamas la mirada ni soportas pasar desapercibido; mar de vanidad que intentas superar a las tierras en cada intento; ya vendrá tu día donde todo sea mar.

el viento encerrado en mi pecho

Añoran el ritmo de las frases las palabras que quisieron ser un día piedra. Añoran el baile de los ojos y la lengua ondulada en la boca. Añoran el viento encerrado en mi pecho.

una gran muralla sin puertas

El amor hizo murallas en la estepa de fina hierba; no siete con siete puertas, sino una gran muralla sin puertas rodeada de un mundo plano y llano.

Por la noche, blanca; por el día, pálida

Corres de noche; por el día pareces lenta. Por la noche, blanca; por el día, pálida.

¿Y si construyo un puerto ovalado?

¿Y si construyo un puerto ovalado para proteger las palabras de la vejez del mar? ¿Y si les pones amarras y vienes cada mañana para verlas salir de la noche marina?

Embarcaron, huyendo de la pobreza

Embarcaron, huyendo de la pobreza, sobre la llanura desolada.

sobre la copa del ciprés

¿Por qué los pájaros no se posan sobre la copa del ciprés, que es el punto más alto desde donde pueden ver, y se contentan con ramas bajas de otros árboles?

Nunca supe de guerras pasadas

Nunca supe de guerras pasadas, de masacres, del odio ciego entre los hombres, hasta esta mañana.

el caudaloso e innombrable silencio

Conozco el silencio del lápiz, del papel, el caudaloso e innombrable silencio.

navegantes tímidos

Hay navegantes tímidos que no llegan al mar.

tranquilizar el fuego

Ella podía tranquilizar el fuego y templar el agua.

sobre piel negra como dos faros

Los ojos pueden ser blancos sobre piel negra como dos faros de mar en la noche perdida.

¿Y si las piedras hablaran?

Las piedras quieren hablar en tus manos. Las tiras porque te muerden. Se escapan porque quieren decir lo que han visto en tu mano cerrada.

sábado, 27 de noviembre de 2010

Los ojos pueden ser errantes

Los ojos pueden ser errantes de los tienen vuelos por los territorios.

lazos de tu cintura, de tu pelo

Desenlazas los lazos de tu cintura, de tu pelo, vuelan vestido y cabellos bajo el aire.

el deseo en sus vuelos circulares

Vuelves furioso, mareas al deseo; quiere atraparte entre sus vuelos circulares.

Mujer del sexo invisible

En ti tus vestidos hacen de piel, vestidos de mujer desnuda. Mujer de piel sin sexo, de sexo oculto, supuesto. Mujer del sexo invisible.

Exenta pero completa

Eres lo exento, libre, amor sin trabas, generoso y ligero. Estás exenta de doblez, malicia y duplicidad. Exenta pero completa.

y te veo en el horizonte perfecto

¿Cómo es que dicen que rugen los océanos? Si oigo melodías cuando me acerco a ti, los pies desnudos, el rostro frío, y te veo en el horizonte perfecto.

el silencio de la hecatombe

Eres el consuelo del dolor, el silencio de la hecatombe, sueño del nunca jamás, herida curada.

sobre el borde del tronco blanco

Ven caer los árboles muertos; pero los veo crecer. Nace lo verde en el rincón de la piedra seca, en el hueco del bosque, sobre el borde del tronco blanco.

El aire que te rodea se puede masticar

El aire que te rodea se puede masticar cuando te acercas.

con tu primigenia naturaleza

No eres ni tierra ni aire ni mar. ¿Qué tendrán ellos que ver con tu primigenia naturaleza?

en mí tus besos recogidos

En ti habita tu cuerpo, en el aire tus brazos, en mí tus besos recogidos.

Alimento salvaje

Alimento salvaje sin boca atrevida.

el silencio exacto

Conozco silencios de lenguas guturales, el silencio exacto,  el del dedo sobre la boca.

el amor hace muralla

Eres la primera hora y todo el tiempo transcurrido hasta el fin que no llega porque el amor hace muralla.

viernes, 26 de noviembre de 2010

Vas despacio hasta los límites de mi cuerpo

Vas despacio hasta los límites de mi cuerpo, tropiezas con sutilezas, te sorprendes, me miras, me besas como agradeciendo el hallazgo, y te quedas.

en oscuras fiestas entre bosques medievales

Por la gracia del terror, las noches se convertían en oscuras fiestas entre bosques medievales.

me tomas y me haces más bello, más humano, me haces hombre

Dispensadora de salud, de amor, mi compañera; me tomas y me haces más bello, más humano, me haces hombre.

Te veneraba disfrazado de hombre

Te veneraba con un culto humano, con ritos tribales, con encomendaciones de humo, disfrazado de hombre.

el aburrimiento de las diez de la noche

Los cuentos que me contabas espantaban el aburrimiento de las diez de la noche y los gritos de gatos feroces sobre el tejado.

y juegas a ser niña

Te ponías de pie sobre la cama de mañana y juegas a ser niña.

Cuando mis sueños hacen múltiple tu doble naturaleza

Doble mirada, doble beso, doble caricia, doble amor. Y mis ojos, mis manos y mis labios te devuelven doblada. Cuando mis sueños hacen múltiple tu doble naturaleza.

jueves, 25 de noviembre de 2010

Perplejo, apático, fijo y hundido

El amor se fue sin darme sus razones. Despreocupado, alegre, buscando nueva vida él. Perplejo, apático, fijo y hundido yo.

y del interior, el aullido

Alejaste de mi puerta lo terrible, el horror; y del interior, el aullido.

Contigo

Dejé de creer en los finales.

autenticidad primitiva

Encontré en ti la autenticidad primitiva junto con un refinamiento exquisito, la franqueza directa y una sana astucia tuya.

Eres favorable, beneficiosa, amante, adorable mujer

Eres favorable, beneficiosa, amante, adorable mujer.

Repito. Eres, adorable mujer, favorecedora, beneficiosa, amante mujer.

Haces lazos con el tiempo

Eres deidad del tiempo, de mi tiempo; lo cortas, lo doblas, lo alargas, haces lazos con el tiempo, mi tiempo.

Habitan en tus manos terribles combates

Habitan en tus manos terribles combates entre tocar mi boca o besarme; entre besarme con las manos o tocarme con tus labios.

dos o tres siglos futuros

Para recorrer tus manos tardaba dos o tres siglos modernos. Recorriendo tus dedos tardaré algo más porque me he quedado enganchado.

el fin de tu beso

Me llegó a doler hasta el fin de tu beso.

Jugaste, ganaste, te fuiste y perdí

Qué insensato fui confiándote mi vida; la insensatez de la inocencia. Jugaste, ganaste, te fuiste y perdí.

Conozco el silencio de la silla de la ventana

Conozco el silencio del sofocante calor, el de la ventana, y el de la sombra de los tejados.

cruzabas la calle, diosa errática, con semblante de antigua señora

Vi como cruzabas la calle, diosa errática, con semblante de antigua señora, bajo un abrigo roído, y un vestido de colores.

miércoles, 24 de noviembre de 2010

el que dudaba de la noche

Planeaba sobre las murallas continuas una larga figura oscura. Espera, tal vez, la llegada nocturna del que dudaba de la noche.

cuentan los libros de mar

De esas manías de remero sediento que ve sirenas en el mar y dragones en la tierra invadieron a todo marinero aventurado y temerario; cuentan los libros de mar.

pequeños pasos de ola

Deduzco la timidez del mar por los pequeños pasos que dan sus olas sobre la tierna arena para retroceder con una leve queja de agua de mar.

Los libros de las bibliotecas discuten entre ellos

Los libros de las bibliotecas discuten entre ellos sus teorías mientras dormíamos con sueños de fantasías los estudiantes.

Resuena todo tu cuerpo como ramas verdes de talles finos y hojas recientes

Resuena todo tu cuerpo como ramas del bosque que está a la orilla de un mar inquieto, con crujidos de árboles verdes de talles finos y hojas recientes.

Estaremos un cierto tiempo solos como antes en nuestra casa

Cuando ya no estemos compraran nuestra casa con nuestro fantasma dentro. Y cuando mueran les enseñaremos el camino. Estaremos un cierto tiempo solos como antes; hasta que otra familia compre nuestra casa.

Mis lágrimas no se deshacen

Mis lágrimas no se deshacen. Se reúnen en el párpado inferior formando un charco de líquido sedoso y brillante; dónde se regodea mi pena y se refrescan las manos.

Espirales encadenadas verticales en círculos imperfectos

Recorriendo espirales encadenadas verticales, los pensamientos ven alejarse en círculos imperfectos el punto de partida.

Fue un despertar en estampida

Despertaste en el terror de la noche. Fue un despertar en estampida. Sueñas con una gran catástrofe. Buscas por las calles derrumbadas y no me encuentras.

El dolor se derrama entre los dedos

Cogí el dolor con la punta de los dedos; se escapaba. Cogí el dolor con el puño; se derramaba entre los dedos.

ya no daban a la calle encapotada

No se encapotó el cielo sino la tierra. Se encapotó el techo de la casa. Las ventanas grises, de gris nube, ya no daban a la calle encapotada.

el error en sueños

La noche despertó al error de su sueño.

en el deseo de desaparecer en el negro infinito

Habitábamos confusos en sombras de amor penoso, en la oscuridad de la pasión turbia, en el deseo de desaparecer en el negro infinito.

las superficies y el espacio del amor

De puntos están hechas las superficies y el espacio del amor.

ataúd insumergible

Aquel cantante de amor desesperado que quiso ser enterrado en una isla al modo de ataúd insumergible.

fino velero deslizándose sobre telas extendidas en silencio

Como un fino velero deslizábamos nuestros cuerpos sobre telas extendidas en silencio.

Ahora te quiero, ahora no te quiero

Los pétalos de las margaritas no dicen "¿Me quiere no me quiere?"; dicen: Ahora te quiero, ahora no te quiero.

enterrado al pie de una montaña

Cuando ha sido alguien enterrado al pie de una montaña, sus pensamientos salen en las olas de lava, sus sofocos en humo, las patadas coléricas los rugidos de la tierra.

Conozco el silencio del beso

Conozco miradas silenciosas, el silencio del beso y el del olvido.

siempre se navega entre dos costas

Navegábamos con amigos y nos dimos cuenta, entre bromas, que siempre se navega entre dos costas. Más de uno soñó con bestias feroces y con gigantes de múltiples brazos furiosos.

Tu padre y yo

Tu severo padre, siempre duro, pensó que nadie te merecía; y aún menos yo: porque veía con qué ojos me mirabas. Yo estuve casi de acuerdo con él; pero te quería tanto que no podría alejarme ni por la fuerza de los puños.

navegación tranquila y riscos

Confiados en una navegación tranquila, ya veríamos los peligros que acechaban detrás de los riscos de la vida.

Diste media vuelta, te gustó

Distribuiste los elementos de nuestro equipaje entre las habitaciones. Diste media vuelta, te gustó y viniste a descansar en el sillón.

Sin palabras, como una tortuga

Sin palabras, como una tortuga, me quedé esperándote en aquella parada de autobús.

martes, 23 de noviembre de 2010

Ni ofrendas definitivas

Te supliqué hasta el arrebato. Cayeron lágrimas retenidas. Ni ofrendas definitivas hubiesen cambiado tu firme decisión.

¿O me quedo con los besos guardados?

¿Y si te beso sobre los párpados y tus dos mejillas para empezar? ¿Te parece bien? ¿O me quedo con los besos guardados?

trabalenguas de ágiles manos entre cintura y cintura

Llevábamos infatigables nuestros trabalenguas de ágiles manos entre cintura y cintura.

el amor a veces juega

Por un juego infantil, al cruzar el puente, tu miraste a tu izquierda, yo a mi derecha, como se cruza una calle. Nos cogimos de la mano y pasamos cautivos sobre las aguas.

descreída e indiferente

Ella iba por el pasillo descreída e indiferente hasta que llegaba a la cama.

El amor, el más anciano de los sentimientos

El amor, ese, el más anciano sentimiento, no envejece porque debe alimentarse de sí mismo sin duda.

la cabeza mareada de libertad

Huías de noche por la ventana que da a la calle con la cabeza mareada de libertad; y de juventud, por supuesto.

ojos errantes por la amplia faz de tus pómulos

Tus ojos errantes por la amplia faz de tus pómulos buscaron refugio entre mis manos, entre mis brazos, entre las palabras que hablaban de ti.

Para los niños sin palabras

Tú, niño sin palabras, tú no has conocido la belleza. Es lo que pienso cada vez que te veo, niño cautivo del silencio. Te imagino hablando.

me puse bajo proscripción

Como castigo me puse en silencio, me puse estricto con la vida, me puse bajo proscripción; puedo asegurar que me dediqué con devoción casi religiosa.

Tú, la inevitable

Con carnosas palabras inevitables. Tú, la inevitable.

el silencio de la cortina quieta

Conozco el silencio de la cortina quieta, el del gato tumbado, el del pie desnudo.

bajaré hasta tu misterio

Tus entrañas pueden ser secretas; eso no impedirá que baje hacia ellas para descubrir lo que esconden. Me seduce tu misterio; y empeñaré mi vida en ello.

hiciste un nido con muebles y lámparas

En esos brazos del árbol te posaste, hiciste un nido con muebles y lámparas, creí ver un ave con el plumaje abrillantado.

aguas torpes de turbios sedimentos

Tú y yo en esas lagunas de manglares sin límite entre aguas torpes de turbios sedimentos sobrevivimos a sus peligros y a nuestra desesperación.

Creo en el abrazo de amor

Creo en el abrazo de amor, en el apretón de la amistad, y si ambos tienen algo que ver con lo sublime, creo en lo sublime.

no puedes ser sagrada

¿Por qué tus besos saben a misterios? Si yo sé que tú no puedes ser sagrada aunque lo pareces.

lunes, 22 de noviembre de 2010

estás medio dormida como un bebé

Me gustas cuando estás medio dormida como un bebé.

celebramos la alegría de los músicos y tu día

Hoy se celebra el día de la música; es decir, celebramos la alegría de los músicos y tu día.

el velo de tus vestidos

La suave piel de tus hombros parecía por momentos dejar caer el velo de tus vestidos para hacer ofrenda al espejo.

orilla arenosa exaltada

¿Cuantas veces crucé la orilla arenosa de tu arroyo esperando que llegaras exaltada? Y la noche llega; pero ya tienes que partir.

estrechos márgenes con agua rasa fina

Tus afluentes dejaban alrededor de tu cintura sus estrechos márgenes con agua rasa fina. Y la humedad suave la refrescaba incesante.

felinas aproximaciones de amor

Algunas noches creí escuchar felinas aproximaciones de amor.

En el borde de ese sedoso y transparente hilo de tu existencia

¿Por qué me permites existir en el borde de ese sedoso y transparente hilo de tu existencia?

Yo el adivino de tus secretos Tú el arte nuevo clarividente

Me dediqué a ser el adivino de tus secretos, de tus escondrijos, de tus verdades entre murmullos; y tú tuviste que inventar un arte nuevo clarividente.

prohibido tocarte

Me tenías prohibido tocarte; no sé si por creerte sagrada.

amores que mueren indefensos

Algunos amores mueren indefensos por causa de traición; otros anoréxicos. Los que más al nacer pero estos no dejan señales.

mirada baja y manos torpes

Estuviste un día llena de pena, de pena callada, mirada baja, y manos torpes.

Conozco el silencio

Conozco el silencio de mi respiración, el del pulso, el del dolor.

Y esa fue nuestra primera mañana

Y esa fue nuestra primera mañana como necesaria.

Y advierto que esto no es apología del amor servil ni pura espiritualidad

Nota: Borrador preparado para ver si pasa la prueba de la censura. Si es rechazado, lo borro.



Y la servidumbre de mi amor hacia el tuyo. No me avergüenzo de nuestra profunda libertad dedicada al amor. Siervos del amor libres de las cadenas de este mundo hostil.

Quedan por decir las cosas más bellas

Quedan por decir las cosas más bellas sobre ti. Pero no te preocupes mi amor; ya las diré a medida que las vaya digiriendo despacio.

Hoy creo que tengo la voz de los pájaros en mi boca

Hoy creo que tengo la voz de los pájaros en mi boca, en el oído y plumas en las manos.

la noche a las tres de la madrugada

¿Quieren que les cuente cómo amanezco? Pues imaginen la noche a las tres de la madrugada.

largo dolor con memoria

¡Qué memoria tan larga tiene el dolor!

pena colgada sobre mi cama

Tengo la pena colgada sobre mi cama con una cuerda corta.

fósiles del hielo

Te propongo que descubras los fósiles que tengo enterrados desde la edad del hielo. Si alguno vale la pena ponlo sobre tu cama.

el hondo silencio de la gota de agua

Conozco el hondo silencio de las montañas, el silencio del miedo, el silencio del río negro, y el de la gota de agua.

domingo, 21 de noviembre de 2010

no me atrevo a pensar tu nombre

Ya no recuerdo de ningún lugar los nombres, ni las horas en que estuvimos; pero no me atrevo a pensar tu nombre.

el amor está aburrido esperando en sus labios

A esos que por falta de experiencia o por desengaño no creen en el amor, díle cuánto cariño está aburrido esperando en sus labios.

el silencio por oleadas del mar

Conozco silencios de calle, el silencio crujiente del hogar, el silencio por oleadas del mar, hasta cierto silencio del viento apacible.

cuando hay exceso de silencio

Nunca me he tapado los oídos cuando ha habido exceso de silencio.

Algunos creen que el silencio es mudo

Algunos creen que el silencio es mudo.

cara de frío

Hoy el cielo tiene cara de frío.

en un silencio callado de gestos

Entre tú y yo, había tardes enteras en las que nos observábamos en un silencio callado de gestos para saborear el amor en nuestras miradas.

vida por capricho

Jugaste a la tragedia por interés, a la comedia por diversión; en definitiva montaste una tragicomedia en nuestra vida por capricho.

te conocí por accidente y entremedias un mundo

¿Cuántos años han pasado desde que te conocí por accidente?  A veces, parece ayer, otras lejanía. Entremedias, todo un mundo.

Huyendo del amenazante sueño

Huyendo del amenazante sueño de aquella noche huiste en barca hacia esa isla dónde no hay marcas.

Ese silencio de algodón

Ese silencio de algodón que me acompaña en una especie de sordera placentera lleva todo el día conmigo.

el segundero del reloj

El silencio soporta poco el segundero del reloj.

calle sin paredes

¿No ves que los andamios de las calles están hechos para ti? ¿No ves que están ahí para que las paredes no caigan? ¿Qué serías calle sin paredes?

como un cuerpo sin sepultura

Vi, esa tarde de calle, a un hombre andando como un cuerpo sin sepultura.

Hoy tengo sueño de bebé

Hoy tengo sueño de bebé; con boca abierta, párpado lacio, mano tumbada, dedos recogidos.

colgada en mi boca

Tuve la lengua cortada hasta uno de sus bordes, colgada en mi boca; me quedaban los aullidos de un perro sediento.

Le cambiaron el nombre al río

Le cambiaron el nombre al río cuando se llenó de sangre después de la batalla.

Tengo ansia de silencio

Tengo ansia de silencio.

En esa espera te beso con amor de esperanza

Todavía no ha crecido la hierba; espero las lluvias del Este y los fuertes vientos llenos de agua. En esa espera te beso con amor de esperanza.

sábado, 20 de noviembre de 2010

El amor, esa enfermedad que va al cielo

El amor, esa enfermedad que va al cielo. (No me pregunten porqué; no lo sé)

Cuando el silencio está solo

Cuando el silencio está solo se oyen mejor sus pensamientos.

barco de trapo

Agatha se sentaba por costumbre, las tardes, sobre el tierno borde del río. Soñaba con ver un barco de trapo pasar. Pero no sé si esto fue un sueño.

acabar vencido y amarte

¿Cómo puede uno acabar vencido y amarte después?

sus excusas preferidas

Nuestra cobardía tenía preparadas y relucientes sus excusas preferidas.

alvéolos de besos

Troceaste tus besos y los pusiste en los alvéolos de mi cuerpo.

la Torre de Pisa

De vez en cuando la inocencia de un niño tira la torre de Pisa empujándola con un dedo.

La lengua paticoja y los ojos brillantes

Conocí a quien tenía la lengua paticoja y los ojos brillantes de orgullo ofendido. Parecía tener toda la voluntad concentrada en lengua y labios; y el oído atento. Daba la visible sensación de que sus palabras iban a trotar al momento. Y trotó, primero al paso; luego a galope, corrió sobre llano, sobre obstáculos. Por último lo hizo sobre el filo estrecho de la frase.

Cuando lloras tiemblas dentro

Cuando lloras eres agua de llanto y seco desierto. Toda agua eres cuando lloras por fuera y tiemblas de temblor volcánico por dentro.

Tiemblan tus manos de rabia cuando lloras; cuando lloras con lágrimas y tiemblas dentro.

Entremedias de hecatombes

Pasé de unas vidas a otras entremedias de hecatombes.

El amor esa enfermedad que va directo a los ojos

Como esas enfermedades que van directo a los ojos, así llegó el amor. Derribó en ellos la tristeza, en la boca  el abandono, y en los pies la pausa.

A veces creí, ya en la desgracia

A veces creí, ya en la desgracia, que había encontrado el peor de los hombres.

La pasión que te ofrezco no la quieres

¿Qué vienes a buscar otra vez? Esa pasión que otras te dan no la hallaste en mí; y la que te ofrezco no la quieres.

Desde fuera viste esos segundos

Viste como tu último viaje fatal tomó la curva final sobre el precipicio por encima del cual saliste lanzado dejando tu cuerpo dentro de retorcidas chatarras.

No quiere caerse la lluvia

No quiere caerse la lluvia. No quiere mancharse de tierra verde, de hojas secas, ni empolvarse de suelo, ni quedarse a la sombra.

como puerta en el techo

Los ventanales suelen estar acristalados menos la ventanita de aquella buhardilla que tenía una tapa de madera como puerta en el techo.

viernes, 19 de noviembre de 2010

Por mi mala cabeza te perdí Por mi mala memoria te olvidé

Por mi mala cabeza te perdí. Por mi mala memoria te olvidé.

En las páginas quemadas sobreviven tus palabras

En las páginas quemadas solo perece el papel pero sobreviven tus palabras.

en la parte inferior de la felicidad

A veces nos encontrábamos en la parte inferior de la felicidad.

veía tu sufrimiento

No podía reprochar nada a tu crueldad; en cada palabra tuya veía tu sufrimiento.

jueves, 18 de noviembre de 2010

merodeador noctámbulo

Hubo noches sin ti que me convertía en merodeador noctámbulo en las calles por dónde alguna vez pasaste.

directos de tu boca

Mis suspiros vienen directos de tu boca.

desgraciado miserable hasta la muerte y aún un poco más allá

Me hiciste, como a él, un miserable desgraciado. Pero no es todo: me hiciste un desgraciado miserable hasta la muerte y aún un poco más allá.

al estilo de los sueños de mis mejores películas

Te miraba al estilo de los sueños de mis mejores películas. Siempre fuiste mi actriz preferida; el personaje central de nuestra escena; la que daba el beso final sin despedidas.

Tengo dos tiempos

Tengo dos tiempos. En uno estás tú fuera del tiempo. El otro todo el mundo lo conoce.

Ahí van las palabras que no quisiste en un sobre

Mi romanticismo no me valió para enamorarte pero sí para escribirte cartas de amor. Ahí van las palabras que no quisiste en un sobre.

Parecías estar siempre enferma; y te cuidaba

Parecías estar siempre enferma; y te cuidaba. Parecías un alma diminuta; y te alimentaba siempre en exceso. Mientras digerías uno y otro alimento, ponía música en el salón; y tú en el sofá bajo la manta. Tus pies se destapaban; te los cubría cuando llegaba.

Construiste un muro y una cronología

Construiste un muro y una cronología. Pasabas la mano e ibas contado los días. Hasta que llegabas a mí. Te parabas, cerrabas los ojos, y me veías como fui. Seguías por el muro para ver si me encontrabas más adelante en el tiempo.

miércoles, 17 de noviembre de 2010

un gato un poco pretencioso

Creo que tengo un gato un poco pretencioso: se ha metido en mis botas y pretende andar.

Los árboles no saben que no pueden andar

Todos los árboles están torcidos; y ellos parecen que lo saben. Miran con esa pena de árbol torcido. Echan raíces más grandes de un lado para empezar a andar erguidos. ¡Pobres árboles! Los árboles no saben que no pueden andar.

No hay árbol que no haya roto al viento

No hay árbol que no haya roto al viento; y viceversa.

Ella pasó a través del espejo después de Alicia

Como nadie atravesó el espejo después de Alicia ella quiso hacerlo. Desde entonces me habla desde el otro lado y me cuenta lo que ve.

He robado por ti al tiempo tiempo, a las noches sueño

He robado por ti al tiempo tiempo, a las noches sueño, y he abandonado el plato sobre la mesa. He puesto sobre mi cuerpo los vestidos sueltos que te gustaban; y aquellos zapatos, ya sabes. Me he debajo el pelo y el perfume pegado a la espalda; y rodeando los hombros, tirantes. Me he dejado toda en ti; y ya sabes de qué fue la cosa.

Sería peligroso olvidarte

De todos los peligros de la vida, olvidarte es el que  más temo.

Tienes amargura envuelta en celofán

Tienes amargura envuelta en celofán enterrada en el hielo para sacarla cuando llegue el desamor.

Los techos vivientes tienen cierta predilección y un calor especial

Los techos vivientes saben de familias felices o no pero tienen cierta predilección: un calor especial para los que viven en soledad.

si no se está ya muerto

Me parece imposible decir morir en vida, si no se está ya muerto.

el silencio estaba muerto

Ella no necesitaba decir: voy a matar al silencio; porque el silencio estaba muerto.

que la vida era un exquisito pretexto

Parecían escapatorias tu relación con el mundo. Decías que la vida te huía, que no quería verte. Decías, no sé porqué, que la vida era un exquisito pretexto.

enterrados en sepultura abierta aquella tarde

Todo tembló y la tierra parecía tragarnos. Nos miramos asustados y salimos corriendo. En aquel lugar las calles quedaron abiertas. Nos vimos enterrados en sepultura abierta aquella tarde.

trozos de imaginación atropellada

Podemos atropellar a la imaginación; de los trozos saldrán imaginaciones nuevas.

libros cuyas lenguas de amor no entiendo

Después de haber escrito un millar de palabras repitiendo tu amor, lo que siento por ti se ha extendido a otros libros cuyas lenguas no entiendo.

Sujetando mi pena con mano incorpórea de piedra

Entre hojas verdes de eucalipto te encuentro, apacible tristeza, rotunda serenidad, sujetando mi pena con mano incorpórea de piedra.

Un brindis al vacío

Por el olvido brindo. Brindo por el olvido de ti. Tal fue el sentimiento que dejaste en mí. Un brindis al vacío.

El amor es un cruel atentado contra la envidia

El amor es un cruel atentado contra la envidia de los que ansían estar locamente enamorados.

golpes bajos a la felicidad

A veces le damos golpes bajos a la felicidad.

martes, 16 de noviembre de 2010

Mis paredes están esperando que les haga ventanas

Mis paredes están esperando que les haga ventanas; anchas y altas si es posible.

Tengo sueños extraños

Tengo sueños extraños: solo apareces tú.

Quiero ese sueño

Quiero ese sueño donde nuestro beso dura toda la noche.

Debería haber un solo porqué

¿Ves? Confundo los porqués. No me gustan separados; me gustan juntos. Debería haber un solo porqué. El porqué de nuestro amor; pero no sé si se escribe junto, separado, con acento o sin él.

¿No te despertó el silbido de los sueños?

Sería el silbido de los sueños; pero no te despertó.

Te busco en el lado oscuro de la cama

Te busco en el lado oscuro de la cama.

media sonrisa desganada

Fui a aquella ciudad en busca de desgracia, o al menos desventura: te encontré sentada en la barra de un bar, sola, con no sé qué vaso en la mano y una media sonrisa desganada. Me hablabas como si ya no te importara nada. No sé cómo te hice reír. Tenías risa olvidada; de esas que no se usan y no parecen risa. Un vestido de varias modas atrás. Unos zapatos afeaban tus pies. No sé porqué me quedé; no sé. ¿Dónde podría ir si estaba a tu lado en un viejo bar?

lunes, 15 de noviembre de 2010

Sabías que me gustaban tus manos

Preparabas tus mentiras detrás de mi puerta justo antes de entrar. Oía tus gestos de excusa, tus expresiones prefabricadas, los ojitos de inocencia que pondrías. Te frotabas las manos para calentarlas. Sabías que me gustaban tus manos, tus manos templadas.

Mis manos no se enfrían cuando te vas

Mis manos no se enfrían cuando te vas; arden.

me dejarías insensible al dolor

¿Qué crees que no sé que puedes destruirme porque te amo totalmente? No importa pues si lo hicieras me dejarías insensible al dolor.

Cuando mientas no mezcles tus palabras con las mías

Que mal van tus mentiras con mi amor. Cuando mientas no mezcles tus palabras con las mías. No hace falta que hables para saber como me miras.

Mi despertar siempre sabe a tren lejano

Amor siempre me despiertas con el miedo absoluto de tu ausencia. Mi despertar siempre sabe a tren lejano.

El amor esa dominante pasión

El amor, esa dominante pasión que vence a todas en su apogeo, arrasa todo a su paso y no deja crecer sentimientos opositores bajo sus pies.

la trampa que tu amor me tendió

No encontré mejor escondite que la trampa que tu amor me tendió.

suscitabas en mi una nueva perplejidad

De lado, alargada sobre el sofá, tus piernas una sobre otra, suscitabas en mi una nueva perplejidad.

a golpe de amor

Tiraba de mi pesada vida a golpe de amor.

noches con ciénagas en la cabeza

¿Dónde vas a estas horas de la noche con ciénagas en la cabeza corazón?

tus palabras seguían sobre el papel

Arranqué las hojas de mi diario donde estabas tú; pero tus palabras seguían sobre el papel.

las páginas dobladas siguen con las letras pegadas

Pasé página para no oír tus palabras e incluso la doblé; pero las páginas dobladas siguen con las letras pegadas.

fotos del pasado

Deberían borrarse ellas solas las fotos del pasado y sus copias de la memoria.

ilusión intacta para otra ocasión

¿Y si me paro aquí? Te dejo con tus fantasías; me quedo con mi ilusión intacta para otra ocasión. ¿No creerás que voy a gastar mi amor contigo?

Amor dudoso en tu boca y en la mía

Amor dudoso en tu boca y en la mía llenas de tretas y emboscadas.

domingo, 14 de noviembre de 2010

victoria

No hay mayor victoria que conseguir el aprecio del que no te ama.

Cuando llueva mete el libro y las hojas en casa

Cuando llueva mete el libro y las hojas en casa; no es bueno que las letras se mojen: algunas tintas no soportan el agua.

pasos en los charcos y un murmullo

Prefiero escuchar estos días pasos en los charcos y un murmullo como que están hablando.

no quiero ver el sol

Ya sabes que no quiero ver el sol. Y el sol no se esconde.

como una cosa que gritaba

Mi dolor, como una cosa que gritaba, no sabía decir su duro sufrimiento.  

como se está mirando el mar

Hoy he vuelto a mirarte, como se está mirando el mar.

Tus palabras hablan en mi boca

De cada una de tus palabras, mi amor, salen, en todos los sentidos, multitud de otras palabras. Quisiera seguirles el rastro para creer que ellas hablan en mi boca.

tus desembocaduras

Tú sabes que tus desembocaduras traen sabores de lugares exquisitos desconocidos por los hombres. Y no sabes que sus misterios los llevarán a buscar en ti lo desconocido. No saben los hombres que toda odisea acaba en un gran lago. El lago de tu mirada plana y serena.La redondez exacta de tu forma. La orilla cercana sin árboles. Y la cola de un caimán reposado; al sol de tu orilla; al borde exacto de ambas; bajo agua verde estancada e inmóvil. Hasta ayer cuando te conocí bajo un vestido claro con toques leves de colores, un estrecho filo corrido por su término, y unos tirantes finos extremos al final. Tu no sabes cuantas desembocaduras tienes.

sábado, 13 de noviembre de 2010

su frontera

ella tiene a los objetos como frontera

el amor esa aventura

No existe otra aventura más grande y arriesgada que el amor.

Las calles perdieron el sentido

Las calles ya no tienen sentido. Sin ti, perdieron puertas y ventanas. Las calles perdieron el sentido; ya no saben a donde ir.

borré los nombres de todas las calles

borré los nombres de las calles para perderme en todas contigo

me contarás cómo fui

Si aún estás ahí, sal. Tendremos conversaciones de siglos. Ya me contarás cómo fui.

tus palabras oblicuas me atraviesan

¿Te dije ya que tus palabras oblicuas me atraviesan y no sé cómo defenderme?

Disculpen si me contradigo

Disculpen si me contradigo; estoy peleado en este momento con mis opiniones.

guardar los secretos en oscuras raíces

Hay quien guarda los secretos en oscuras raíces.

viernes, 12 de noviembre de 2010

vivo para regalarte mi sombra

¿Para qué vivo sino para regalarte sombra?

recorren como hormigas en la cama

Nuestras cariñosas palabras recorren como hormigas alegres entre la ropa de la cama. Luego nos dejan dormir.

tu vestido azul y un vínculo de felpa que recoge tu pelo

Me gustas cuando te pones el vestido azul y un vínculo de felpa que recoge tu pelo.

No olvides que el amor es tardío

Yo de ti ya no espero nada. Has malgastado mi amor. No olvides que el amor es tardío y tarda en volver.

ahora corre por las calles mirando de reojo

Maltrataste el amor; ahora corre por las calles mirando de reojo a las personas.

Llevas la marca de mí

Mi amor te dio derecho a pasar por encima de mí. Eso creías. Llevas la marca de mí en la suela de tus pies, entre las uñas, y en la palma de tus manos.

mi silencio sin ti

Siempre quise estar en el silencio; hasta que llegaste tú.

puntos suspensivos entre líneas vacías

Me has hecho llegar a la nada; solo quedan de mis frases los puntos suspensivos entre líneas vacías.

Te llevo pegada a mis ojos como otros ojos




Te llevo pegada a mis ojos como otros ojos, como visión nueva; única imagen que soporto.

jueves, 11 de noviembre de 2010

los ciegos veían

En el mundo de los ciegos veían pocos y mal.

Mi desierto es exterior

Mi desierto es exterior pero estoy atrapado en él.

Tu mano coge mi mano cuando no estás

Tu mano coge mi mano cuando no estás. La meto en el bolsillo para que no se enfríe.

Cuando cambias de perfume sigo oliendo tu olor

Cuando cambias de perfume sigo oliendo tu olor. Y te aseguro que no soy insensible a las fragancias artificiales.

siempre encuentro en ti algo mejor

Te comparo; y siempre encuentro en ti algo mejor.

Ya no me sirven las primaveras

Ya no me sirven las primaveras. Ya ves lo que me has hecho.

ya no me sirve de nada el amor que me diste

Desconsolado, ya no me sirve de nada el amor que me diste.

los amores perdidos uno a uno cuando fuimos insensatos

Volver a vivir los amores perdidos uno a uno despacito para hacerlo mejor que antes cuando fuimos insensatos.

resucitar los amores muertos uno a uno

Deberíamos poder resucitar a los amores muertos uno a uno.

Ahora sé lo que siente un amor muerto

Ya sé lo que es amarte; no tengo dudas; pero bien supiste matar el amor. Ahora sé lo que siente un amor muerto.

El amor quiere amar; es su naturaleza

El amor quiere amar; es su naturaleza. Pero los enamorados amamos ciegamente.

entre mis manos quemadas

Con un desengaño vivo entre mis manos quemadas.

El amor no cree en la traición

El amor no cree en la traición. Te obstinas en convencerlo. Creo que perderás la batalla.

El amor sonrió burlándose

Con ojos vivos de cólera lo miraste. El amor sonrió; burlándose de su enemiga.