lunes, 5 de junio de 2017

Eran mis manos de noche cerrada

Tienen esquinas los árboles de primavera. Estábamos en el parque apoyados los pies desnudos juntos, las manos detrás de nuestra cabeza, sonriendo. Llevabas un vestido corto sobre tus alegres muslos. Eran mis manos de noche cerrada, hambrienta y mía.