domingo, 13 de agosto de 2017

Despierto frente al olvido

Profunda es la noche. Profunda como un rayo que nunca llega. Tuvimos el alma y el corazón a la deriva, poseídos por la terrible claridad de la vida. A pesar de eso, permaneces, despierto frente al olvido, quemado en la quema, muerto y latente. Te invoco como una esperanza hueca, como un dejarnos ir con la corriente; y si nace una flor, tiene una vida leve.