viernes, 19 de abril de 2013

Un continente de agua se hunde entre sus dientes en la apariencia







Como un recuerdo un hundimiento sonriendo del lado que insiste
en mi amor como un Real temor hasta que el futuro se pliegue
y que con un dedo cree un espacio simplemente enorme completo
e ilimitado

que todos mis recuerdos no se pierdan en la tristeza ciega
Santos Inocentes del Limbo mezclados con el error que nunca termina
feliz es usted que tiene errores como prolongamientos pesados de sus ojos

prolóngame la muerte la mía la nuestra como prórroga de este paréntesis vivo
otro gime por quedarse esta tarde que nadie entiende y la noche viene
como pan desentendido llamadas de los cuerpos su fe requieren

se le negó ayer leer versos frescos siempre más muertos que la muerte
tengo un cementerio como intención de hacer las cosas invisibles
no vayan a tropezar los gritos redoblados en el corazón-arruga-incurable

a caballo ciego le compro un campo
le compro aire y comida
para consolar su ceguera unas
palabras-consuelo cerca de sus orejas

los agujeros chicos de las paredes tienen ojos penetrantes
párpados de ciervo comiendo bosque
dientes lentos mordiendo pezuñas

un continente de agua se hunde
entre sus dientes en la apariencia
de las negras encías ¡ojo! todavía
hay curvas subterráneas y misteriosas
en el olor del cuerpo de la vida
y la ansiedad muestra las cosas aparentes
como evidencias

permútame tu amor con palabras evidentes
en un sentido simple como si negaras
aquella casa de cristal a dos patas

desesperadamente se pierde todo incluso
el decir más irreal, tiene duda el sentido
cuando te digo en modo fantástica

esto de lo irreal establece un principio verdugo
hacha para ciegos bajo historias fantásticas
me encantan porque parecen tan reales
como los discursos establecidos

Así que supongo que esto nunca llegará a establecerse como un dogma
que gusto le tomo a este humor cuidado
que puede causar hiporisa
o indigestión

me quedé con la carne de la cara
como muestra del mundo y ni
siquiera asoma la sombra del misterio

Había una vez un pequeño cachorro de hombre en mi bolsillo
detrás de cuatro hombres despistados

cambió el sol-amante mundo oculto que nadie ve todavía
al lado del día y ahora es para mí romper el pensar

cuatro hombres fueron despedidos de su papel como musas
no conocen el dolor sufrido por sus dormidas conciencias
como si el dolor hubiera ya pasado muchos años hace
como un útil ungüento mágico
útil sólo para los niños en el tiempo de descuento

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