martes, 23 de abril de 2013

Estaba convencido de la criminología del humor






nacidos en el vientre de las estatuas, nacidos
dieron con ficción-metáfora embarazada de vida
como una jirafa despistada en la copa de un árbol

este domingo es un lugar donde no llegó el tiempo
para repartir los agujeros emergentes, me dejan en blanco
mientras yo digo palabras de segunda mano

ropa vieja parece este mundo, y su cuerpo de usted parece desposeído
como gatos ciegos maullando con uñas en el vientre de hambre
¿o es tu pelo o es desierto o es ironía? este martirio secreto
me opongo al caos de mi perplejidad clara
a estas ideas de capricho de juego social desconcierto

me mentí, estaba convencido de la criminología del humor
este está prohibido en las cosas serias, es un delito grave
del estado de ánimo ajeno que no perdona

ellos tenían mal humor por otras razones de madre hipocondríaca
de padre incierto, coitus interruptus de la bilis, es
triste el cerebro cuando sufre exceso de agua

pero no todo es dolor, ahí está la casualidad del universo
que hace las tardes oscuras como el demonio de las preguntas cojas

de acuerdo, las palabras no son un arma infalible
apúntese eso en el pecho, una avalancha de palabras
es como una siesta de suicidio colérico premeditado
instantáneo rápido que hacen los ojos cuando se cierran

son los ojos celos
envidia orgullo que nos ciegan el entendimiento
de todo lo que es ajeno y que no se nos parece

por eso me quité el árbol de la cara
para parecer loco
que el mundo vive de apariencias
y me cae bien

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