martes, 14 de mayo de 2013

Y un pánico en el estómago me entraba


era campaña a favor de los juegos primeros de la inocencia,
el jardín corría, los árboles escondites,
todos ojos entre la maleza y rosales,
se lanzaba un calor a media tarde,
cuando todos dormían menos nosotros,
infancia, dulce infancia!
travesuras al segundo grado,
sus ojos brillantes me parecían más grandes en esos instantes,
grandes, muy grandes, y yo sorprendido
me escondía para que me buscase,
corría su pelo por el aire,
más hermosa! su piel fresca sonrojada,
sus dientes blancos llenos de risas,
se hacía, a veces la indiferente,
no me buscaba y hacía como que paseaba,
yo veía su espalda volverse alejarse
y un pánico en el estómago me entraba,
con el pie movía las hojas para que me oyese,
mientras detrás de un árbol oía hacia mí sus pasos
y sin respiración esperaba

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