miércoles, 15 de mayo de 2013

La hierba era niebla enterrada


pobre muchacha, era tan bella y me dio un beso tan poco ingenuo
recuerdo un invierno-un-día
muchas cosas seguidas
troceadas, familiares y extrañas
un día un invierno, la costa domina la ciudad,
Para llegar a ella, tuvo que...
un cruce de manzanos, donde
la hierba era niebla enterrada,
la ciudad una colina, vimos tejados y nieve, y
entonces, pasos
surcos cerca pintados sobre la tierra,
blancos, semillas colgadas,
y a través del ojo su cubertura,
fuera, en el campo, un sueño,
extenso como el día,
un pelaje de tierra,
el viento flotaba
bajo, un río sin aliento, Yo
todavía
.                    vaporoso

un poco ingenuo

.                                                      ****