viernes, 17 de mayo de 2013

Ardiendo en mi virginidad


fuego, imaginaba a mí mismo
ardiendo, en mi virginidad
ardiendo, lícito corazón infantil,
y después, triunfo disfrute,
también tuve frío,
no debería haber otra cosa más que tú,
algo sublime, a veces, divina, amplia,
y hacer de nosotros éxtasis,
o fuego sagrado,
o alma, tú en mis ojos blanca,
creada, para mí primera mujer,
llegaste,
orgía de amor desbordante,
una vez, convulsión de la carne,
eres tan grande! sublime!
que, viéndome en mí,
el corazón hermoso se me sale,

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