sábado, 18 de mayo de 2013

Un hombre y su Destino comían palomitas sobre un banco, la esposa del Destino calmaba a su hombre


belleza-infinita-duda
olas del cielo se despliegan,
hojas de flujo, torrente de Universo,
terrible caída, se perderá sobre la tierra,
océano de la muerte, hormigas del mar,
bailan bajo la tormenta,
oscuro destino, ¿y después?
esto, esto lo que aquí siento y se dice,
ese algo insignificante, un viaje de arena mirando,
es la vida, una acción-habla probable,
enfermedad de las manos,
y viene con sus locos movimientos busca-vida,
mundo-feliz que no distingue ni el color de su frente,

Allí, allí vi un hombre a título de hombre,
en un banco sentado al lado de su Destino,
le preguntaba y discutían sobre acuerdos,
por ambas partes descontentos,
un hombre y su Destino comían palomitas sobre un banco,
la gente pasaba delante obscena, al drama indiferente,
dos esposas, la esposa del Destino calmaba a su hombre,
"dále tiempo para que se convenza", le decía,
una hermosa esposa tiene el Destino, y van los dos tirando
de esta pobre vida,

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