viernes, 17 de mayo de 2013

Casi todos fueron expulsados y un perro


casi todos fueron expulsados,
y un perro,
no hacía más daño que el cálculo,
emocionado, arrojándome en tus brazos de carne,
y una vez, mujer, supe usar mi valentía,
quería ocultar mis propios ojos
se jactaban,
de ese innoble momento, y
vagabas por mi deseo [ en mi corazón, creo ]
la perspectiva-forma-vagas, creó en mi alma misterios,
placer de mí-de-ti te deseo,
que mi corazón, creo,
pues nunca se puede decir
que todo corre así a medida,
de los sueños, creo,
que sientes vivo y cuando duermes,
que están hechos a medida del deseo, creo

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