sábado, 6 de julio de 2013

Tu lengua se soltaba como una sombra


en un largo mes de agosto,
una conocida mañana,
a apenas
aguardaba allí
sentada en el horizonte.

Cuando subió la somnolencia
estuvimos en la promesa
de un aire cálido.
venía de una ola.

de viaje pliegue atrevido
final
del último verano

tardó el tiempo en recorrer lo concentrado
en no salirse atento de los colores

visual tiempo.

y la luz empujaba todo el espacio
azul o nube
mas bien blanca
despiste de mar

llegaba la espera
un poco tarde
a medias dijo
por un instante,
insultante.

había pensado vulgarmente,
antes, mucho tiempo antes,
empeñada en los saludos.

tras la ciudad se escriben versos
que nadie escucha con asombro.

los claros, no en vano, resisten a esta ronda.
en otra ocasión solo quedaron puntos.

para su edad se conserva joven el espacio.
iba de espaldas siempre mirando
como el que mira el horizonte.

éxtasis
momento
fascinado
por ella
sin límites como un pájaro.

¿Para qué la distancia?
baja distancia.
¿Para qué ese pesar inútil?
torpeza

La distancia es un sueño que las letras rompen.

La distancia escrita siempre con torpeza.

Mientras las casas habitadas confiesan
sus sueños eróticos.

no es leyenda recordar los paisajes.
ecos de memoria.
y las fronteras se fijan.
como historia.

imposible ser de ti evacuado.
había ya éxtasis en tu prosa.
hipnótica eres encaramada.
precisa como la poética,
del juego de tus manos.

tus ojos ven el ritmo.
o paseo-prosa
allá

olor de tu cuerpo joven
cita contrastaba
sensual a la soledad de tu espera.

y el óxido del refugio
cayó en decadencia.
exhausto y obsceno.
como un despertar de un tiempo-guerra.

¡es tan sublime tu cama dormitorio!
solo me muestra el brillo de tu cuerpo.
como una suma esencia
futuro promesa
y un ¡ay! muy cerca.

En un lugar del límite
y de repente
te pronuncio.

de repente remitía
tu nombre.

ese viaje de mano.
ese lugar final.
esos diminutos años.

en tres horas te leí.
tan fácil como una mirada.

Y entonces, mirarnos.
cruzarnos como atravesados
incluso por los nombres.

en tu casa solos perdidos
y hechos
luz caída
siempre en el lugar exacto.

viajeros sin alma.
en ese espacio
siempre.

a veces el mar se extendía sobre las sábanas
eras entonces inexorable
tan llena
fascinada de repente en tu rostro.

Ella dijo nunca el abandono.
amor si.

tú en mis labios eres soledad,
la oí decir como un fantasma.

a mi lado el mundo desaparece y oigo el vacío del mundo.

tu lengua se soltaba como una sombra.
nos envolvía.

Había soltado la mirada.

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