lunes, 15 de julio de 2013

Como un remolino florezco en la cuenca de tu mano


ni retorno
siempre fuera
sale el olvido
No hay nada

Como un remolino florezco en la cuenca de tu mano.
cada nube descansa.
La tierra se ama;
lo sé.

y no es accidente la sombra.

Cada vez se retira más de mí.
un momento y otro después.

un momento en abril para servir al amor.

amor crudo metido a la ligera.
Me he metido en el lado absurdo de tus brazos.
allí donde tengo una palabra picada.
Una violeta me viene al vuelo y es primavera.

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