viernes, 19 de julio de 2013

Y tú tienes el nunca de la puerta


Las raíces siempre.
Las yemas de los dedos siempre.

No saber contar la oscuridad
y las manos se tambalean.
y las yemas de los dedos para tocarte.
sabes, voy.
una noche para ti, en nuestras manos.

pánico-daño cuando dudas
daño y duda
dolor tengo
y daño.

sientes tú, conmigo.
y yo tengo el nunca de la puerta.
nunca nunca me dejas ver tus ojos.

Y ves, junto a mí, mis ojos prestados.
y veo mejor desde tu mirada.

Ahogarse como una gotera
al verte sufrir.
morir en un instante.
y libre morir.
pero te miro y se me quita la idea.

.                                                     ****