martes, 16 de julio de 2013

En algunos libros he visto llorar las letras


Ni siquiera es la hora:
esa hora cuando el mundo se derrumba.

Una hora es una rama del tiempo,
el pie desnudo de un árbol,
un río de palo.

pies demasiados grandes para estos zapatos.
una flota de pasos.
ríos de carne.

Hojas como abrazos.
Me sigues junto a las palabras.
Ni el Azar ni el Destino desconocidos;
ni siquiera.

Ni siquiera mirarnos
entre dos secretos.
Me empujas con palabras
primero prisionero

me suenan como olas de río plano.

En algunos libros he visto llorar las letras.

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