sábado, 5 de octubre de 2013

Y no puedo negar que por ella ando en todas las versiones de tu mirada


En la puerta de tus ojos hay una senda.

ella parece ser nada.
engaño.
Sí hay una senda abierta y blanca.

Diré, por ahora, que es un alivio
esa senda blanca,
un progreso que nunca falla,
y no puedo negar que por ella ando
en todas las versiones de tu mirada.
 
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