jueves, 17 de octubre de 2013

Del piano las cuerdas cortas


Desde tu lejana casa
a esta altura de los siglos te hablo,
descubierto,
como para amarte.

Desciende de tu tumba
para que te encuentre en esta página de tu jardín verde.
Es nuevo este día que te conozco,
nuevo y despierto
entre las sombras de tu ventana
a la humanidad te asomas y ríes
como esos campos del cobijo.

Engalanada y blanca es tu boca
que hizo esos versos de gozo.
Y te dicen suave
Y solo, te dicen
perdido en tu cuarto
como aquella deriva poética.

La humanidad a ti te recuerda
aunque yo nunca supe de haberte oído
y ahora soy suave a tus palabras.

Tu porvenir nuevo te desea vida nueva abrirse
que así hablabas con las flores, a cortes.

Coge un ramillete y destroza los restos en tu bolsillo
huele a verde campo y a palabras sin razones.

Con las flores alegres haces de esos paseos mudos
una tierra donde yaces, un valle de la muerte.

Se te cubre el piano de cuerdas muertas cortadas por las palabras que ya no haces.

.                                                                        ****