viernes, 11 de octubre de 2013

Y en esta soledad viva he puesto la esperanza de la vida


Lo que queda por vaciar.

y los miedos y las noches
por el canto de las lilas
se hacen conjuros
hasta de nuestras iras.

Que cese el desencanto
que me toca el muro
que duermo seguro.

Y tú mi amada
que llegas temprano
en esta estampida
del sin sentido de la vida.

¡Oh, maravilla!
de tanto amor y flores perfumas las orillas.
mora y mora cerca de tu cama
el umbral del río callado callado.

Escóndete, amor, en mis manos
y mira y mira como en ti crece.

¿No oyes las campanas?
pues desde aquella orilla
por ti mi amor crece.

Blanca es el arca
blanca la paloma
blanca las ramas
que en los almendros florecen.

Tengo un tornado de amor deseado
en las ribera de tus manos
alguna vez ahogado
me he hallado.

Y en esta soledad viva
he puesto la esperanza la vida.

Ya su nido nace
como guía de agua
como soledad creciente,
querida.

Así que, amor, gocemos,
que es tiempo para ser amado,
y hermoso monte y hermosa vida.

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