miércoles, 8 de agosto de 2012

Mi lado animal hibernando dentro de tu cuerpo


Tweets del 16 julio 2012

No se hizo, ni hemos vivido, la escapada
Para acabar con lo misterioso, ni con la verdad
parece extraña
la verdad se hace misterio
A cuerpo roto, a pies rotos caóticos y sublimes
Atolladero de deseos trabalenguas
Ruido de voces a tres metros y tú mi deseo y espacio, único, tus ojos únicos, tu voz, tus palabras ocupan mi entendimiento, aturdido y solo
Perder siete veces la cabeza o siete vidas
Estaba desnuda, de emoción; la ropa caída, de emoción vestida
Diluidos, agarrados con nuestras manos de agua, en la mezcla del intento, en la fusión por venir, perdiéndonos y chocando, rodeados de un vaso de cristal que nos hace invisibles
Mujer, toda mujer, me dices; hombre, todo hombre, me dices para ti
Esa lluvia interior que me haces caer por dentro, expandida bajo la piel, soplo alargado que parece eterno
Enjambre, de ti, de mí, de mundo, en todas direcciones, paralelas, simultáneas sin relación, enjambre como un delta río arriba, golpeando mar cayéndole encima
Troceada como una verdad; pesa menos y no derrumba
amor total con sobrepeso
Abandonada sin límites el mundo como cabida
En cada uno de los instantes, crece tu universo desde cero, como tabula rasa, siempre intacta, no mancillada por el mundo anterior, sale claro como un fogonazo en mundo que entra en ese instante
Quemando equilibrio destruido
Lo ilimitado no tiene punto donde apoyar su equilibrio
El instante explota en éxtasis
No me dejes fría con tu aire ya monótono
Fascinada por su voz le supo a savia de su cuerpo
tomó su piel en su lengua
e hizo rollitos chinos
Las palabras dividen lo que los cuerpos unen
En el deseo de revivir viene ciega melancolía
desaparece yo
Mi lado animal hibernando dentro de tu cuerpo
Cada acto sediento se iba acumulando a mis pasiones; se agrandaba como un salto de deseo; agazapado, contenido en la fuerza del músculo, tensado
Ven que hagamos una pruebas de imprenta, de erratas, de manos
y el amor surge escondido detrás de la extrañeza
Nos hicimos un agujero en el corazón por el que nos mirábamos
Para acabar rindiéndome del caos que nos participa
Tenemos al menos un electrón cuántico en el cuerpo