jueves, 9 de agosto de 2012

Gira, gira, gira, eres viento, gira, te quise cuerpo, para nada, te quise voz y mano y ventana, gira, pero giras perdida para nada


Tweets del 17 julio 2012

Amor, alma mía, mi cómplice
Se me hizo la sintaxis como un milagro en la lengua
Todo nacido bajo la arquitectura
Es la hora de las esferas; sobre sus órbitas se retoman
Se me hizo un nosotros agarrado a cada palabra
Robando; que es de sabios, vida
Cuidado con el erotismo de las mesas
Tengo como acuchillado el compás de los recuerdos
Me dejé un olvido sobre tu mesa
Así es la precisión de lo que sientes, enmarañada
Nuestra bibliografía se nos pega a los pies
libros somos hechos libros
Indefinible; o sea, te amo
Estabas en la cocina con un vestidito fino cocinando sueños
Una lámina de sol se me ha pegado a la piel
Se rompe el agua cuando te oigo hablar de él
Fatígame como el pan a la boca
Brazos abiertos desconsiderados, tu carne es mi carne

Gira, gira, gira, eres viento, gira, te quise cuerpo, para nada, te quise voz y mano y ventana, gira, pero giras perdida para nada

Bestia, bestia de amor, pasión tu bestia escondida
Como una coz fresca sobre mi boca de amor
Me chupo los dedos pobres
Poca costumbre, y cansada, poco tiempo, gastado en otras manos
Mastico y me preguntas si quería acabar como un disparo
De esta desaparezco para un siempre
Se me ha hecho un boquete de vacío
Desparecía por emoción confundida
Lo que no se veía de mi amor, ese odio viejo ya desgastado sin emoción, tú, mi amor, lo percibías, nos hacía inaccesibles, de brote atracción
Inalcanzable tintero donde quedaron laminillas de acero palabras pegadas bajo el líquido seco
Sentada en un sillón de terciopelo el pasillo le atravesaba la mirada mientras le esperaba; sonreía de la sorpresa de la espera
Suma tormenta de dos cuerpos
Más vale alma loca que pan comprado

Una naranja mayor que el misterio
jugoso, dulce, ácido
por gajos
con capa blanca
pepitas de misterio
cambiando de colores
jugoso, misterio
a fruta

Les das otro sitio a las palabras
Eres la primera mujer bebida