domingo, 15 de marzo de 2015

Ya es tarde para esperar que la noche venga


Ya es tarde para esperar que la noche venga, para que en este lugar te encuentre... como antes de aquel misterio: el misterio de nuestro encuentro. Ya es tarde ¡ya ves! Es tarde «por la mentira», por las palabras troncadas, por las veces que te has ido, por las que has vuelto, por las que has vuelto con la falsedad en la boca, ... sí, con sonrisas ¡ya sé! con la sonrisa de « no he hecho nada», del «me fui con la duda», « me fui con la duda un rato». Estuve en la habitación pensando, en la alquilada, en la de paso, en la barra de los bares ignorada, mirándome en el cristal del vaso. Estuve llenando la boca de antojos, el ahogo callando...

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