viernes, 6 de marzo de 2015

Quejas del mundo que por primera vez despierta


Algún suspiro no me queda ni siquiera para el aliento, ni siquiera para la boca, para el beso, para el aire, para el viento, para la tempestad que se hace en nuestras bocas. Y me dices entre quejas: «Hoy he visto la mañana en tus labios». La mañana sería cuando está en tu boca. Pero no estoy seguro que sea la mañana: ¿y si es un sueño? ¿y si no es ésta sino otra mañana? ¿y si todas reunidas vinieron? No sé; una sola parece; oigo los muelles de sus huesos; son de siempre los mismos; son del despertar quejas, quejas de luz, quejas del espacio, quejas del mundo que por primera vez despierta.

.                                                                     ****