sábado, 7 de marzo de 2015

Y alguna queja tuve de tus brazos



Y alguna queja tuve de tus brazos; esos que siempre desnudos he visto. (...) Con esa separación de la tierra, con esa tristeza con la que me miras, dime ahora. (...) Me miras como una noche apagada, con esa cara de «no me crees», te digo: «Pero no te vayas. Si me amas sonríe y no te vayas. (...) Déjate de besos y ven; ven a este punto de la cama; sí, aquí donde se olvidan los no puedo, los no quiero, los no debo...

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