martes, 29 de enero de 2013

Tengo un trabalenguas en los poemas y trepidante afasia


Cuando hablo
pero hablo poco
casual
como un encuentro
ahí sí que hablo hasta el entuerto
me como el oído ajeno nuevo desconocido fresco
rico manjar entre dos y las palabras
acaba en beso
debería.
¡Es tan bueno hablar hablándote hablarse!
Meternos dentro de la boca
la tuya y la mía
saboreante
paladar de encuentro
postre, copa y tarde
sin tiempo que distraiga
mesa silla cigarros
humo entre palabras, entusiasmo
tú me dices, yo te digo, tú me dices
yo me cuento y te cuento al contarme
¡Oye, oye! -y te cojo del brazo-
¿No oiste? Pasó un pájaro.
Tú: "Estaba escuchando.
Al pájaro también le gusta los poemas.
Alucinante."
Yo: "Miraba como si entendiera."
"Los pájaros entienden; sabe Dios
en qué lengua, como lo hacen.
Pero miraba entendido.
O tal vez se enamoró.
Uno se enamoró una vez de mi padre.
Le besaba con el pico.
Le preguntaba: "¿Me amas?"." -Tú.