miércoles, 2 de enero de 2013

Te baño en una bañera dentro, con un columpio colgando de madera


Tweets del 13 de diciembre 2012


Te echo un pulso a dos brazos a cuatro bandas de billar. Pierde el que antes acabe con sus fuerzas
Me ha caído una piedra de una pirámide de Egipto encima. Seguramente es la primera piedra del Fin del Mundo

Un nombre enloquecido me engañaba me engañaba
Agónica engañas celeridad
Soy Eco enamorada de tu cuerpo seco
El perfume desgrana la piel
Para preguntas,  las de las horas
Cantantes románticos encarcelados por robar corazones
Todas las criaturas son de las riberas perdidas
Introduce un intervalo más grande que el espacio entre las palabras
Peligro a vapor entre matorrales

Tan imperfectos mis brazos son en ti excepcionales
Bajo tu piel voluptuosa soy mirada
Tu manantial tu cuerpo imán
Cae en ti mi inclinación
Recíproca, tú, tu mano, mi dedo

Sexo y muerte sobrecogen al cuerpo
Me decías: "Nada, nada, nada".
Puse un dedo en el pensamiento para ver si tenía sensibilidad
Hay viajes que son bodas
negando lo cotidiano
Te miro como un viaje
No hay nada más peligroso que mirar
Ya viene la hora de la desesperanza
Dos muros: el porvenir

Con tus párpados me haces violencia
Mis bordes mentales son los de tu cuerpo
En el próximo beso me bajo de tu boca
Ate arte corazón griego
Sensible tu cuello enloquecido
En la balanza de tus dos labios gozo
En la sorpresa de tu estanque sobresalía el asombro
Y qué es todo esto sino latidos
Altísima vida

Salta por aquí. ¿Ves? Debajo solo está el mar
Te propongo la belleza del mundo
Un perdona en tu cuello
Un cesar en tus manos vacías
Tus espléndidos vestidos. Tus espléndidas piernas
son un pozo fresco de mi agonía
De mi nada tuve una aurora

Te cepillas las pestañas como los dientes; quedan blancos, quedan negras; queda tu mirada, tu boca y una sonrisa
Te sostienes sobre una gota, mi mágica
Saltas en mí. Dentro de mí me gritas

Acá se acabaron los días. Emprende la ciudad una vida nueva
Estoy hasta los hilos de las marionetas
El arte de la ventana tiene mirada
En una ciudad está lleno el terror. Los cadáveres son recogidos como chatarra para el desguace

Necesito un atardecer de canal florido. Y es otoño
En ese cristal invisible donde te veo eres realidad y espejismo
Las manzanas brillan en los árboles debajo de la noche
Las escaleras tienen estaciones, de trenes y de primavera
Indudablemente eres creación mía toda
A cuatro gritos. A cuatro vientos
A cuatro palabras abiertas
A arrancártelas
Te baño en una bañera dentro, con un columpio colgando de madera
Son los dieciséis atardeceres que me tienen cogido por la boca
Clima, asiática, sensual carne de arroz, de agua encharcada hasta el borde de las piernas