miércoles, 23 de enero de 2013

¿Pero cuándo es mañana?


¿Pero cuándo es mañana? (Relato inconcluso como todos los relatos.)


Entre pared y pared no hay cemento sino aire. Encerrado como una lámina boquiabierto, de lado, oigo pasos caseros que habitaciones cruzan. No sé si una mosca atravesó la pared o entró por un nido. Busca sombra-alimento. Sobre mí se ofusca. Tiene ala transparente ojos mil y una pata. Silba como un cabrero. Suena un grillo. Aún no es noche. Debe ser mi sueño y cansancio quien los confunden. Se me dormió una pierna como se duerme el día. Tengo un canto duro del cuerpo; un hormigueo de muerto.
Muevo un dedo bajo el pantalón; poco, levemente, para no cambiarlo de postura. Dejo los párpados cerrados para que no entre la humedad. Pongo oído en el crujir, en las alas. Suena el muelle de mi pecho aún más leve. Si ahora sonara el móvil no podría sacarlo del bolsillo y aún menos llevarlo a la cabeza. Además si pudiera no podría explicar donde me encuentro. Sí, entre dos paredes pero ¿cuáles? Tendrían que derribarlas todas. Y a eso no estoy dispuesto. ¿Y si estas paredes no son las de mi casa? Puede ser que esté en otro lugar; porque no sé como aquí he llegado. No se oye nada más allá del muro. Imagino que igual será desde fuera. Renuncio al grito. Inmóvil, aprisionado: inútil los golpes.

Esperaré a mañana para continuar el relato.
¿Pero cuándo es mañana?

Carlos del Puente