lunes, 14 de enero de 2013

Sería necesario, y te pido, que leas en los bolsillos de mi ropa

Tweets del 22 de diciembre 2012


A veces me piso la sombra de cristal y me crece otra
Es así como me parto por la mitad desprendido de mí mismo
Ahí va, mírala, mi sombra de cristal hecha de roturas

¡Ay, Dios! Me dices adiós con toda confianza después de la eternidad hecho me sueltas al vaivén de mi desgracia
Escasa fortuna entorpece la lucidez
Un tenedor clavado en un ojo aunque sea surrealismo
El juicio engaña como una oveja negra en medio de la noche

No te precipites al rodear una esquina pues puedes chocar con esa persona que cree que no existes
Los más rápidos en hacer juicios se equivocan; dice la duda
Esa duda avariciosa que lo quiere todo
Ese gran egoísmo del que no espera

La cama sola es odio a la vida
El que no habla mata
He visto tantos cadáveres sentados en un banco esperando a las cinco de la tarde
Algunos creen que el amor viene siempre preparado con la boca presta y en envase de regalo
El amor no tiene gracia. (A veces.)
Hacen contrato por escrito los que se ignoran como cómplices
Mañana a la misma hora te mato de nuevo
Voy a romper mi palabra: a ver que tal te sienta

El que provoca celos no sabe que peligro corre
Huyo más del tidio amor que de la indiferencia
Sufre el dolor oculto en algún rincón del alma
No puedo leerte sin dejar de meterte en una urna, de voto, por supuesto

Le dedico mi Navidad a esa desconocida que nunca quiso conocerme
No vieron nunca el sol posarse en una hoja por la mañana
Sobre los cementerios hay un polvo profundo que tranquiliza a los rebeldes
Reza Abril arrodillada como una flor

Cuando tú duermes es el tiempo mismo que no sabe decir nada
Despertó la almohada de puntillas a medianoche para moderle su cuello hasta justo antes del primer rayo de sol
Abril se despoja de mí con una sacudida de primavera

No es mejor el reposo cuando se está enamorado
Sentado sobre tus párpados te como alguna que otra mirada perdida
Deseo velador de los diablos de la mesa redonda
Este agua atormentada de un sábado tarde pide servicio de planta para no derramarse
Uno pierde tontamente a veces la belleza por haber sido demasiado impulsivo

Sex confession: te amo.
Tengo una estancia carmesí para tus quejas

Andabas por la calle desnuda tras un atraco callejero. Te colaste por mi ventana para tomar un negro café. Me pediste mi ropa puesta prestada y después te arrepentiste. Tarde de café negro y atraco con sabor a ron. Siempre he sido víctima de un susurro

Tres ovejas tristes cantaban una nana
Líbranos, Joyce, de la lengua inglesa

Tu cuerpo como un albergue de verano y alta montaña
¡Perdón! ¿No tienes por ahí ese amor que me abriga? ¿No tienes, amor, ese amor?
Canción mata-noche
Tranquila: desvariamos siempre en diálogos incandescentes
Fecúndame con tus brazos
Cuando entro en tu ropa me encuentro por sorpresa con tu vientre inocente
Tu habitación me sabe a piedra
En una batalla de sábanas nuestros cuerpos mojados
Sería necesario, y te pido, que leas en los bolsillos de mi ropa