jueves, 3 de mayo de 2012

Él hacía las olas de celofán violeta


Tweets del 1 mayo 2012


Siempre nos besábamos de verdad cuando aparecían las palabras The end
Más silencioso que un pescador de bambú entre juncos chinos
¿Y cómo hago para salir de tu mirada?
Él tiene una casa más acogedora que una cama amplia, recién hecha y blanca


Ellos van,
se encuentran,
cuentan sus dedos con ternura y
regresan al punto cero,
como en el interior de un círculo perfecto


Una realidad hecha a tu medida lógica,
numérica,
donde la apariencia
de las cosas
cae
como un envoltorio


Dos realidades tan distintas
como el tiempo que mido
con mi reloj
del espacio que recorren
tus pies huyendo


Él hacía las olas de celofán violeta.
Ponía operarios debajo
soplando con la boca y sus manos
Y eso era el mar de celofán
con música de papel

Estoy como para imitar tu sonrisa irónica
El error solo existe para el que lo ve
Si lo separásemos todo a una gran distancia suficiente
nadie podría hablar
Lo visible es estéticamente absurdo


La ausencia no está en contra de la presencia :
la llama, la piensa, se la come
en su agujero negro
y la devuelve nueva y reluciente


Irreducible como la palabra
Irreducible como la palabra llevada al silencio
Absolutamente privado de existencia corporal :
la suelen llamar sus amigos Ausencia o Asunción
Una cuestión capital de resolver es si me quedé con el amor en deuda


Nunca dudo, luego pienso

Decían que la noche estaba cerrada
porque habían encontrado una llave
que no sabían lo que abría

Tan oscura en tu presencia como en tu ausencia
Alternativamente diversa y una.
Finge que se esconde y que está

Paradójica definición del amor :
ni exclusivamente en reposo,
ni exclusivamente en movimiento,
sino
alternativamente
en uno
y en otro

Con esa libertad de tu pecho bajo el sol reluce
Disminuyen los pasajeros a medida que los aviones atraviesan las negras y ciegas tormentas

¡Fíjate!
Esa hora acaba de llegar y,
soberbia como una hora,
segura, altanera,
nunca da
ni saluda

Nunca supe poner los números de mi reloj en su sitio.
Se me caían
el cinco sobre las y diez,
el diez sobre el cuarto
y el cuarto al suelo


Nunca se acaba por empezar demasiado tarde
Se muestra destreza para manejar noche
A veces, son tus labios bombarderos lanzamisiles grises de acero

Tuve un pájaro azul
escondido
bajo el párpado derecho
donde me clavó
su nido de palo

Algo se acerca como desconocido de ojos de intento,
lúcido como el que solo cuenta las horas