domingo, 2 de septiembre de 2012

Se me han perdido dos horas en un desvío de voz


Tweets del 15 agosto 2012


Los árboles se duelen
Como figura y punto
Como la línea que nos atraviesa
Dos puntos seguidos somos
Dos rupturas
Dos blasfemias de lenguas
Me duele como tu lengua partida
como piedras rodando por la boca
Y fueron comparados a lo extraño
a una pirámide de cristal en cada ojo
¿Quién no miró, alguna vez, el alma atravesada?
¿Quién no se hizo la pregunta?
¿Quién no estuvo absuelto de sí mismo?
Era inminente la cumbre del dolor
¿Quién no se come su propia mente?
Inmenso invento de sí mismo
Pero tienes tan bellos ojos
Sin la distancia
Se tendió en un cúmulo inmenso, a la vista
Con  manifiesta señal de lo posible
Abierto a la comprensión del sinsentido
Son objetos que retroceden
contra objetos en la línea de la vida
son castigo como fuerza
forzoso y despreciado
llorando en exceso
toma forma, toma peso
Nadie voló tan alto como el dolor
bajo la máquina de la vida
Cedo como una copia
asombrada
Cedo neutral en el equívoco
No hay zozobra para hacerse una pena
Míralo bajo el eje del voluble movimiento
Es el universo un ornamento
Es oscuridad pintarrajeada
con efecto de contrarios
luz que cae de la oscuridad infinita
Asaltan restos de universo
torpes y perdidos
con agravios de manos sin vacilación
Alguna que otra vez, dan testimonio del espacio
o piden socorro
o son queja de destrucción
Es la sombra. Es el habitáculo
de lo que choca
En su innato movimiento, es marea
Es confirmada existencia
Maestro de la vida sin retórica
Puro azar conlleva
Se me han perdido dos horas en un desvío de voz
Otro ejemplar de la vida, por favor; este ha caducado
Quizás la traición inducida, mortal a cierta dosis
Quizás todo cuerpo sea un exceso sobresaliendo de la tierra

Ella se cortó las piernas para retenerlo
tiró la lengua a un rincón
se hizo manos
y miraba al infinito que veía entre la pupila y el fondo de su ojo

(Pensando en Frida)

Ella se transformó en voz toda
Leyendo cartas de amor se ven dos en la distancia


Insinué una mano debajo de tu ropa
Encontré la redondez pequeña
lana fina azul te sostenía
Corrió algo de viento por entre tus piernas
Fue el frescor de la tarde en un día de trabajo


En la lluvia cesa todo
La noche da, como una fachada del lado de la calle, a la vida
Doblaban las horas como campanas un canto fúnebre
Falsificada tienes la firma de los dedos
¡Qué más da! Si las manos de los cadáveres ya no firman
Sigo siendo esta raíz que dejaste en mis huesos
De realidad dura están hechas las obsesiones viejas
Con un sambenito en el alma es imposible ser alguien por mucho tiempo
Donde pega fuerte el sol, hay certeza sobre la existencia
Pónganme una máscara; pero que sea de realidad

Nos bebimos como un burro sediento a la fuente, como la flauta al aire
por azar, con fuerza
con deseo de destino
sin saciedad
completos y divididos por partes
encontradas de nuestros cuerpos


La peor de las indiferencias es cuando se es indiferente incluso soñando
Mis conclusiones bajo microscopio me confunden
Te hago mi remitente; siempre por error y deseo
Como un puente sobre Lisboa; tu casa bajo un arco; y dices que vives encerrado
¡Qué grande y humilde! Me haces tus versos para mí. ¡Qué deleite pones en mis manos!