miércoles, 12 de septiembre de 2012

Dios, mujer, te puso por encima de los hombres


Tweets del 25 agosto 2012


Para sepultar la inocencia se necesita la vida
Y una última pincelada no hace el cuadro
En tu espléndida belleza de mujer me nutro
Te persigo, igualdad, en la semejanza de sus manos
Dios, mujer, te puso por encima de los hombres
Es una gran maravilla el ser amado por una mujer
Me contemplo en ti; te contemplas
Me haces amoroso amándome. Eres mi bendición
Cuando te amo pareces un horizonte vivo
Traigo mi alma y mis manos para instalarme en ti
Traes, a mi cuarto vacío, una mesa, una cama, una vida poblada
Me conviertes en un gran hogar
Eres prodigiosa como manos al vuelo
Te puedo jugar sobre el ajedrez de la apariencia. Eres jaque, belleza. Mate, yo muerto
Échame un mal de ojo blanco sobre el corazón
Pósate en mi pecho de algodón almohada
Con ese nudo dentro quedamos enlazados en medio de la calle
Solo te leo a ti. He abandonado todas las lecturas de los hombres
Te leo, emoción barroca
Has atrapado mis emociones
tú, mujer múltiple
Vi tu cara desgarrada por la pasión. Y yo a trozos
Era tan fresco el beso; tan limpio tu cuerpo
Anda alerta, con brío el corazón
Me desgarra la vida
No tengo memoria, mas tú en ella fundida
Soportaba la vida a fuerza de hábito. En esa espera; en tu búsqueda. Sonaban mis palabras como sin boca.
Una especie de lengua extranjera que hablan entre sexo y sexo. Deben entenderse porque una vez que empiezan a hablarse siguen juntos e insisten con juntarse. Nadie ha escrito un libro sobre lo que ellos se dicen. Pero no veo que les importe
La historia era incomprensible en el revuelto de la cama
La fuerza de nuestro olor nos creaba desorden
En ese momento tu vientre sobre mi pecho: deseo busca boca. Calla.
Y apareció el amor mientras yo cantaba y tú bailabas
Tuve el trauma del teléfono, de tu mensaje, de tu voz esperada
Desarrollaste en mí la estética de la imprudencia
Precipitado soy en ti
La vida que da vueltas y no como una nube
Solo me quedan tres palabras; de donde se puede sacar un mundo
De una manera insensata, y excluíamos las razones, en nuestra pasión no contaba nada ni nadie, ni sus cuerpos ni sus palabras, ni sus juicios bien pensantes, ni el para qué
Ahora es verdad
Los hombres se escandalizan enseguida cuando una mujer dice la verdad. O no la creen
Lo crees a él y no me crees a mí. Él se inventa lo que no sabe de nuestro amor
Son las mujeres las que saben de amor
Tu voz ha puesto un caballo en mi pecho
Corazón, corazón, no pienses; al menos en este momento
Déjame pintar tus labios con mis dedos