jueves, 20 de septiembre de 2012

Se expandió como la plaga de una playa comiéndose a bocados los bosques



Tweets del 2 septiembre 2012



No podemos vivir con lo dado, ni con los dados, ni solo a manos, abiertas o a golpes
No podemos vivir sin esa sonrisa que hace vida a la vida
le da carne y sustancia

En un minuto me haces amor y aprendemos a cerrar los ojos
En un minuto conocí el sabor de tu saliva
Viniste a quitarme mis manos postizas
Porque algunos días te miro dormida
Y comer hojas de los árboles en primavera

Dormir como un ayuno

El amor está ahí; pero no lo ves con tus ojos despavoridos
Alrededor de tu voz vive un túnel
Soy tránsito por tu boca
Te espero con la emoción abierta

Como cuando te quedas mirando al espejo y se hace agua
Como cuando te quedas mirando al espejo y te haces agua
Como cuando coges esa imagen tuya y con ella vistes tu cuerpo
Y andas de agua
refrescando sombra y cuerpo

Para contarte mi mirada
múltiple y dispersa,
cogí tus manos, te hice un gesto,
y me puse a narrar sin textos ni palabras

Todo fue y ya ha sido; incluso lo que queda por venir
La muerte ha pasado por el pasillo pero en una duda no se ha detenido
Nos echamos sobre tu cama a medianoche. El pasillo huele a otras puertas. Tal vez el amor allí se regodee. Es nuestra ventana un cementerio que toma su tiempo de vez en cuando

Quiso llevarme dentro de su vientre por la calle de paseo. Miren lo que llevo dentro. ¿No lo ven en mi cara?
Si no te llevo dentro nada ni nadie existe

Yo también lloré y me lloro por ti que eres ella
También sonó el dolor en mi rostro tambor
Y en la panza hueca crujen las vísceras
de amor se quejan

¿Te enteraste de ayer? ¿Te enteraste que
ayer fui
un día y nada queda?
Me enteré. Pero tengo el olvido pesado

Para echarme en tus ojos
despierta te necesito;
sino son solo párpados
Un lado me hace sitio.
Después se esconde.

Vuelve y reclama su lugar. Caprichoso, sonriente o aburrido
Morirse en la otra orilla. O al menos dejar allí esas partes secretas
Olvidado y discreto. Encerrado como un feto
Saca mi cuerpo de la muerte mía
Hay gente despierta a la noche. Esta noche de calma.
Ni los vasos se mueven. Ni el alcohol emborracha

No es aconsejable plantar un huracán en la maceta de la ventana
Es casi imposible que aceptemos la deriva
Hace más; hace mucho más que el tiempo. Hace que a cada instante salgo de la rutina; de ese sueño apagado; de esa historieta con sentido
Pero, tal vez, lo más importante sea, que del sueño siempre queda la angustia

Con el cortapapeles recorto los libros en forma de tarjeta postal con foto del viaje y dedicatoria
Tengo que leer bien la paciencia

A falta. En falta. A solas
Me rompiste la confianza desconfiando. Y la ilusión se quedó sola

¿Ves? Ahora es noviembre
porque me gustan los recuerdos
suenan amortiguados cuando caen
Te sacaré las manos del tiempo
mojadas de gelatina vieja
Te ofrezco mi dolor para el sacrificio
Está claro que mientras que estás mirando me sabes a hueso
Qué puedo esperar con esta boca de alquitrán y de silencio
que pase por ella una carretera
que pase una caravana de vacas
Guardas el mordisco en el bolso de tu boca

Variaciones de invierno
Soy muy hábil equivocándome
Se expandió como la plaga de una playa comiéndose a bocados los bosques

Habla en el subterráneo enterrada y sola la sombra del tren
Recordando una resaca. No recordaba el bar. Se me viene tu nombre, tu rostro y algún perfume. ¿No será esa la resaca? ¿No serás tú la amnesia?