martes, 12 de noviembre de 2013

Tu palabra se hace mi palabra; tu temor, mi temor y duda


La Voz del Diablo habla en el desierto.
Yo Yo te acompaño.
Te hago de sufrimiento complemento.
Existes en la debilidad del hambre inconsistente.
Tu palabra se hace mi palabra; tu temor mi temor y duda.
Mi Yo en el miedo desaparece.
En la tentación él le dijo : "Toma el precipicio".
Y Él le contestó : "Mi cuerpo está al árbol prometido.
Siento tus palabras como un peso doblegando mi cuello.
Al vacío no me incites. No me pongas a prueba.
Toma mi cuerpo y hazlo cenizas; no conseguirás nada."
- No quiero tu cuerpo. Quiero tu alma.
- Mi alma es la suya y no podrá estar en tus manos.
- No quiero tu alma. Quiero las palabras vencidas.
- Tú en mí te confundes. Y la confusión no es mi esencia.

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