lunes, 18 de noviembre de 2013

No hace ruido el tiempo que contigo paso


Pero sí.
ahí.
duro y duele.
   
duele la devoción.
Pero si soy y duro.
como la madera de colores prendada.
como la espuma que se agota.

Después
viene el trato
a partirnos.

Si no dudo te engaño me engaño en mi propia mentira desconocida.
y los demás! y los demás no sé lo que piensan.
Es a partir de lo mío
en ese infinito decir
que el pan se hace.
es mío y duro como una piedra que no se concibe.
es a partir de ti que fui y soy
mío tuyo y hueso.
largo, también largo.
y las cosas, esas cosas ¿qué te digo?
miro y miro, después miro,
es largo y me acostumbro.
miro y veo tu presencia
y no me acostumbro.
¿y si no eres?
¿y si eres algo antes de la existencia?
miro largo y me olvido y miro
y es mañana y miro con otra mañana.
y las cosas contigo no se confunden;
pero sí los sueños.
tengo para verlos la costumbre
de despertar temprano y verte.
cambiada por en mí la noche.
pareces desvaneces misma y otra
y dudo.
antes de verte en tus palabras donde temprano me encierro para soñarte.
y miro tu cuerpo para que no me engañe,
de mis dudas me olvido,
en ti me encierro en tu presencia.
te hago mujer largo rato.
y yo pensamiento desaparezco.
No hace ruido el tiempo que contigo paso.
desaparece desaparezco.
no es silencio sino el bullicio de nuestros cuerpos.
y recuerdo de tu voz la ausencia y a ti me aferro.
¡soy tan débil sin tu voz!
soy madera de ausencia.
y esto es un río entre tu cuerpo y mi cuerpo.

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