viernes, 1 de noviembre de 2013

Esta es mi última huida


Esta es mi última huida.

ilusoria

a paso

abierta.

No sé cuántos tuvieron conciencia de estos mismos pasos.
Ni pretendo saberlo.
Es simple curiosidad para nada.
Ni siquiera es una pregunta.
Tan seguro como una sombra.

¿Por dónde andaba?
Por la última huida.
Huir es una cuestión de espacio.
Ni siquiera es un "eres".
Ni un breve futuro.
Ni un eclipse.
No es un volviste. Porque es la última.
No es una huida de campo, concentrada.
Ni llevas en el bolsillo una hora. Así: material como un pedazo.
No es ceniza porque nada ha quemado.
Ni es herida. Huida sin herida.
Ni es un momento. Ni tiene tiempo.
Es sin límite esta huida.
No se entera el mundo. Porque no lo cambia.
Ni nada acontece. Ni lluvia. Ni agua.
Ni es un grito sereno. Ni una mirada.
Es huida de nada.

No hay manera de aferrarse.
Ni fuego que quema.
Ni manos vacías. Ni nada de nada.

No es un pensamiento confundido,
destronado.

No es trazo sobre nada.
Ni grito ni página ni libro.

No es obstáculo a algo.
Ni furiosa huida.
Ni orden.

Es un ojo sereno
que escucha.

reposa

aposento.
 
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