miércoles, 13 de noviembre de 2013

Cuelga la muerte de los árboles como pestañas abiertas


Se echa la sombra sobre la cama del sueño.

Estallan tres noches y de nuestra habitación salen gaviotas.

Me opongo al vacío.
a la superficie de las cosas.

Y es la muerte un fruto podrido que tomó hora.
es un invierno recogido
que no tiene en cuenta los labios.

Cuelga la muerte de los árboles.
como pestañas abiertas
mirada fría no cogida al tiempo.

Y es invierno.
dimensión de lo que crece.

Tiene alma sorprendida.
de paso.

Está sumergido el puente.
con sus brazos blancos.
Son sus ojos arcoíris de piedra
enfriándose en la corriente.

Es elogio al río por haber crecido dentro del mundo.

.                                                                        ****