jueves, 22 de agosto de 2013

Y ya doblando por una esquina la realidad de nuestros cuerpos


Con ese amor se llevó el tiempo.
Y esperaba, esperaba.
Diles que vengan en mi ayuda. Y suspiro.
"Mira" -dijo-. Y estaba a un segundo. A un segundo humedecido.
Resto del día y tiempo. Me quedé de mano seco.
Bastaba con el eco de tu boca, un poco de aliento y la humedad se recuperaba.
Alocada por tu parte. Y ya doblando por una esquina la realidad de nuestros cuerpos
febriles como gatos de la noche cerraron nuestro dormitorio sobre nuestros cuerpos.

.                                                           ****