sábado, 17 de agosto de 2013

Ella me escribió una carta que parecía el fondo de una casa


Por último, cabe esperar.
toda prueba como una prueba de amor apretada.
Y le dejó resquemor. Y le devolvió los celos
dispuestos a servirse a tajos el corazón.
Me hizo un mapa. "Corta por aquí.
Aquí: ¿ves donde duele? Corta que duela.
Corta, amor, y zanja el dolor."
Ella me escribió una carta que parecía el fondo de una casa.
Una casa (de nadie) perturba.
Largos meses para servirme en un plato lluvia.
Estuvo noches enteras lluvia comiendo.
Y emoción.
Se interrumpió un día la lluvia y el plato seco.
Sopló mucho rato al mar con su aliento caliente.
Hizo nube y tormenta. Revocó el ritmo de los mares.
Rezó al cielo. Invocó a la nube. Al plato volvió la lluvia.
Era martes devastado. Incomprensible porque no había pasado la semana.

.                                                           ****