lunes, 3 de junio de 2013

( e. e. cummings ) Un lugar al que nunca he viajado




un lugar al que nunca he viajado, gustosamente más allá
de cualquier experiencia, tus ojos tienen su silencio:
en tu gesto más frágil hay cosas que me envuelven,
o que no puedo tocar porque están demasiado cerca

tu mirada más somera me envuelve fácilmente
aunque me haya cerrado sobre mí como los dedos,
tú siempre me abres pétalo tras pétalo como los abre la Primavera
(tocando hábilmente, misteriosamente) su primera rosa

o si desearas cerrarme, yo y
mi vida nos plegaríamos bellamente, de repente,
como cuando el corazón de esta flor imagina
la nieve cuidadosamente descendiendo por todas partes;

nada que lleguemos a percibir en este mundo iguala
el poder de tu intensa fragilidad: cuya textura
me anima con el color de sus países,
derritiendo la muerte para siempre con una exhalación

(no sé qué es lo que hay en ti que cierra
y abre: tan solo algo en mí entiende que
la voz de tus ojos es más profunda que todas las rosas)
nadie, ni siquiera la lluvia, tiene manos tan pequeñas


( e. e. cummings )