miércoles, 19 de junio de 2013

Sin saber de ti, de la vida, fui esclavo


Los condenados ya son reyes
de la vida.
Las razones tienen pocos deseos
de héroes.
Además, si ya estoy muerto de antemano
¿para qué tanto respiro?
Me ahogaré igualmente.
Soy rey;
decía mi madre.
Rey muerto
parecía.
Le preguntaba a Dios
para salir de la duda.
Y es entonces cuando tú apareces.
No te pregunto : te amo.
En esa ceguera de ti
pasé al olvido;
pasé
sin saber de ti, de la vida.
Fui esclavo;
es la respuesta.
Y ahora que en ti me paré y supe
ahora ya es tarde
o no sé qué hacer
con el saber de ti entendido.

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