lunes, 17 de junio de 2013

Y si entro, ya sabes, me reconozco


la traición de lo que dura.

Todavía queda la entrada.

Y si entro, ya sabes, me reconozco,
en-ti-yo-tú
mi parte encerrada

Por deseo estás contenido-a en la piedra,
allí nos encerró : a ti dentro, a mí fuera.

Y ahora llega el día, y yo invisible,
y tú callado : sin mi palabra,
Ahora llega la hora de los pasos,
Ato con fuerza el hilo al suelo,
Descalza, mientras lo tumbo, lo piso,
siento dentro de él nuestro destino,

Vienes, mientras voy a tu encuentro,
tu cuerpo cautivo toma-dentro del mío la forma,
era a ti a quien estaba prohibida la salida,
ahora, nuestros mismos dos pies
recorren el hilo hasta su fuente,

.                                                      ****