domingo, 9 de junio de 2013

No puedo más con el látigo del grito


nos derrumbamos en un imposible,
yo, amante tonto, cada mañana, te pregunté
con la constancia del mármol
sobre los cuatro colores de la laguna,
Tú y yo residentes,
en la cantidad del misterio,
hice un grito
desierto
y Usted, en tu indiferencia,
partías el aire

Hice un desierto de la tierra con tu indiferencia,
un clima frío y un reír desesperado,
Tenemos que mantener nuestra sed
en esa fuerza de la vida que es dolor
odioso acantilado

Náufrago tu cuerpo, pérdida en mí,
tiempo marginado
en cuya fuerza fría la vida y el tiempo
se precipitan

Eres tan delgada y ausente!
tú, mi causa,
costa de mi desvío,
acaricio tu límite,
mi tortura,
limpia como una navaja de acero reluciente,

No puedo más con el látigo del grito,
Y sabes a lágrima
a ceremonia, ojos blancos, continuación

Gané esta parte blanca de la búsqueda
aquí, en el dolor retenido,
te hablo como una continuación,

Escucha; escucha mi mano irse
Sin respuesta de ti : ya sin intensión,
me mira el silencio
y me escribe

.                                                      ****