miércoles, 13 de febrero de 2013

Una autobiografía en dos tomos: la tuya y después la mía


Tweets del 14 de enero 2013


Donde pongo el ojo
pongo vida.
O
pongo la vida en los ojos.

Ayer se fue, se perdió, venció al tiempo, me dió una buena patada en mis narices de gana y ni siquiera se despidió.

Por aquí son exactamente las ocho maneras de amar en punto.
Ocho se entiende como una forma de amar infinito y orgulloso.
Por ahora no hay más secretos.

Para reciclar el bricolage del tiempo concreto y cotidiano.
Estar juntos para que me elabores el sentido
de arte y vivir.

Amor-lazo reductor de cabezas: dejas tu esencia tu materia evaporada.
En este estado nuestro embarazados de encuentro.
Formas-nudos con elementos separados magnéticos.
Las formas de las cosas miran a nuestros dos ojos distintos con permanente ambivalencia;
así como vos.

Las palabras buscan captar una mirada recién nacida.
No es mejor el reposo sentado sobre tus párpados.
El padre en la cantata de fuga.
Queda en el amor la postura de la muerte.

Volcada como un sábado entre noche y noche apoyada
Ella se despertó con frente de cristal
el mundo en ella reflejado
Con una bufanda de seda el muslo atado
Redondeabas las palabras como un ayer de recuerdo
No tienes paisaje ni ausencia; hoy no tienes.

Los hombres mienten por escasez de amor.
Narciso suele visitar la biografía de los paseantes.
Corrijo las grietas del lazo con cara de mañana.
Entonces esto se convierte en un rostro.
Fue el malestar quien ocupó la calle inútil.
Como Peter con su soledad de arquitecto.
Habitaciones heterogéneas que ni se conocen.

En los universos relacionados surge la discontinuidad
paralelos en pendiente
chocan los elementos modificándose.

Cuando ella me paseó por ese museo de arte moderno
oía sus pasos como marcas del tiempo
Su respiración quedaba en los cuadros
como elemento añadido
invisible, tal vez,
allí quedó ella para siempre
como aliento de mujer enamorada
brillante como el arte.

El genio se encerró en los objetos como el genio de los tres deseos en su lámpara.
Os presento la imaginación del vacío.
El trago azul para colorear la lengua.
Un videojuego en la vida real sin happy end cuyos mandos son tus manos.

En estado salvaje me sacas de tu cama
Dos relojes no duales
Dos almohadas contra la pared deshecha
Dos cuerpos enroscados
Dos espejos de espaldas
Dos cuadros idénticos del mismo artista lado a lado sobre la pared del museo.
Todas las imágenes de la ausencia con los recuerdos superpuestos.
Una autobiografía en dos tomos: la tuya y después la mía.
Incluir al otro dentro del estómago.
Te opongo el verbo.
A ver como tomas la palabra.