domingo, 17 de febrero de 2013

Eran las hojas pasadizos secretos


Oníricas. Círculos.
Se flota como en una galaxia verde
a ras de campo.
Colgados los astros de los árboles;
las nebulosas como puentes.
Dormía y paseaba sobre polvos estelares.

Un agujero negro como pozo tendido
se alimentaba de piedras;
de piedras escogidas con gusto exquisito.

Eran las hojas pasadizos secretos
donde los cuerpos se achicaban.
Se abrió una al paso de la cabeza
con sus labios en sierra.
Estaban, primero, sus bordes escurridizos
blancos como líquidos.
Cogí de la hoja el tobogán.
Al poner el primer pie
se achicó el cuerpo.
Había gravedad, especial y diferente.
Gravedad de hoja y clorofila.
Había luz dentro; o los ojos se cambiaron.

Dentro de la hoja había un laberinto.

Un pájaro se posó fuera sobre una rama;
Produjo un seísmo en el pasadizo.
Cayeron unas gotas de rocío como una tormenta.
Las gotas esquivaban los cuerpos
no se mojaban.
Un rayo con olor a quemado
se paseó fuera.
La luz entró por la boca de la hoja
sin producir contraste con la luz de dentro.

No entré más profundo por miedo a no encontrar después la salida. Otro día en un nuevo sueño entro cuando el árbol me instruya.