miércoles, 13 de febrero de 2013

Al que andaba por la costa de cerro en cerro


Dice que tiene un pozo y una minera, carbón
saca y no agua
que él, ese poeta de la tierra,
vivía con ganado en tierra salada.

No tenía agua para hacerse un libro
escribía sobre las plantas.
Cuando caían las hojas las iba recogiendo;
las metía en la alforja del queso
de donde, de vez en cuando, las sacaba.
Leía en voz alta al rebaño
las orejas todas se torcían
con un ojo debajo de entendimiento.
Dame cabra leche de oveja
que la lengua me pique
para hacerte un verso.
Le decían sabiondo de las piedras;
que el viento no tiene conocimiento
y no hay quien lo entienda.