sábado, 16 de febrero de 2013

Santa bendición el hambre


Me voy de aquí porque para comer no tengo. En la puerta de la iglesia me siento para compartir bolsillo con el dinero suelto. Me voy de lazarillo porque para ciego no tengo talla.

-¿A dónde vas Pepito Grillo? ¿Pero tú no eras de madera?

-Sí de madera era; pero ahora soy de carne.

-¿No sabes que esto es una puerta santa?

-Sí. Santa bendición que Dios nos ha dado.

-Esto es un sitio de bendición; aquí no puedes estar.

-No tengo más bendición que el hambre. Deme usted algo para que me calle.